Miércoles, 25 de Mayo de 2011

La UE y el FMI examinan las nuevas medidas de ahorro de Grecia

EFE ·25/05/2011 - 11:08h

EFE - El primer ministro griego, George Papandreou (i), conversa con el comisario europeo de Asuntos Económicos, Olli Rehn (d), durante una reunión en Atenas, Grecia. EFE/Archivo

Un equipo de expertos de la Unión Europea y del Fondo Monetario Internacional (FMI) empezó hoy en Atenas a examinar el nuevo programa de privatizaciones y medidas de austeridad con el que Grecia pretende reducir su déficit y sortear la quiebra.

Los inspectores mantuvieron una reunión con el ministro de Finanzas griego, Yorgos Papaconstantínu, para revisar el ambicioso programa de privatizaciones y reestructuración de activos estatales con el que se pretende recaudar 50.000 millones de euros hasta 2015, y reducir en 20 puntos la deuda, que alcanza ya el 153 % del PIB.

El programa de privatizaciones, algunas ya previstas para los próximos seis meses, incluye servicios públicos, apuestas y loterías, puertos y aeropuertos, casinos y bancos.

De las conclusiones de los expertos, que estarán en Grecia hasta el 6 de junio, depende si llega a Atenas el quinto tramo -de 12.000 millones de euros- de un crédito internacional de 110.000 millones de euros de la eurozona y el FMI.

Sin ese dinero el Estado heleno se vería obligado a "cerrar la tienda" y a presentar suspensión de pagos, dijo ayer Papaconstantínu.

El primer ministro griego, Yorgos Papandréu, ha intentado sin éxito conseguir un consenso con la oposición para afrontar los recortes y ha recalcado que en cualquier caso sacará adelante las reformas.

"Me mantengo abierto a cada buena idea o propuesta que sea productiva procedente de los partidos o de cualquier organismo, con la condición de que sirvan para cumplir las difíciles metas del país", declaró hoy Papandréu tras una reunión con el presidente heleno, Carolos Papulias.

"Hemos logrado objetivos muy difíciles en un momento crítico, y esto es lo que debemos continuar. Estamos entrando con determinación en una nueva fase del programa (de reformas)", agregó Papandréu, al recordar que en 2010 Grecia redujo en casi un tercio su déficit, hasta el 10,5 %, desde más del 15 % del PIB en 2009.

Pero los esfuerzos deben de continuar, remarcó, al advertir que si no se reduce el déficit al 7,5 % este año, Grecia quedará "fuera de los acontecimientos europeos".

La comisaria europea de Pesca, la socialista griega María Damanaki, sostuvo hoy desde Bruselas, que "el escenario de que Grecia salga de la zona del euro está sobre la mesa".

"El mayor logro de la Grecia de la posguerra, el euro y el rumbo europeo, se encuentra en peligro", advirtió en un comunicado.

Y añadió que o se aplica "un programa de profundos sacrificios que tengan resultados o volveremos al dracma".

El equipo de expertos también revisará durante una semana las medidas de austeridad por 28.000 millones de euros, aplicables hasta 2015, y que incluyen mayores recortes de pensiones y jubilaciones, más impuestos y la fusión o la clausura de diversos organismos estatales para reducir la burocracia pública en una cuarta parte en relación a 2009.

Las medidas han ocasionado una ola de protestas entre la población, que ya sufre un 15,9 % de desempleo debido a una contracción económica del 4,8 %, en gran parte por el recorte del gasto público.

Además, las medidas aplicadas desde mayo de 2010 ya han supuesto que los funcionarios hayan perdido, entre los recortes y la subida de la inflación, alrededor del 18 % de su poder adquisitivo, según los economistas griegos.

Los sindicatos mayoritarios preparan como respuesta una nueva huelga general para el próximo 21 de junio, que se unen a las protestas diarias que se suceden en contra de las privatizaciones.

Esta situación se produce entre los persistentes rumores de que Grecia deberá reestructurar parte de su deuda, y cuando Atenas ha reconocido que no podrán acudir a los mercados en 2012 para refinanciar la deuda, tal como tenían previsto, debido a los prohibitivos intereses que se le exigen.

Esto supondría que la eurozona y el FMI deberían de ayudar de nuevo a Grecia a cubrir sus obligaciones de pago, unos 60.000 millones para el periodo 2012 y 2013, si desean evitar que el país declare la bancarrota.