Miércoles, 25 de Mayo de 2011

La ministra francesa de Economía, Christine Lagarde, candidata al FMI

EFE ·25/05/2011 - 12:07h

EFE - La ministra francesa de Economía, Christine Lagarde, a su llegada el pasado lunes a la conferencia del G20 en París (Franica).

La ministra francesa de Economía y Finanzas, Christine Lagarde, anunció hoy que se presenta como candidata para suceder a Dominique Strauss-Kahn al frente del Fondo Monetario Internacional (FMI).

En una rueda de prensa rodeada de gran expectación mediática, Lagarde apuntó que se postula "después de una reflexión madura" y de haberlo consultado y recibido el apoyo del presidente francés, Nicolas Sarkozy, y del primer ministro, François Fillon.

Dijo que de ser elegida aportaría al FMI toda su experiencia "como abogada, ministra, dirigente empresarial y mujer", y que se entregaría al cargo con entusiasmo y determinación.

La ministra, de 55 años, indicó que acepta este "inmenso desafío" con humildad, esperando conseguir el mayor consenso posible, y recalcó que el apoyo recibido por parte de diferentes países "le ha impulsado a dar este paso".

Lagarde añadió que la institución "no es propiedad de nadie, salvo de sus 187 países miembros, de los cuales cada uno tiene expectativas legítimas", razón por la cual estará a disposición de todos sus integrantes en las próximas semanas para presentarles su proyecto y darle al FMI "una nueva ambición".

El plazo de presentación de candidaturas, que arranca con un duro pulso entre Europa y los países emergentes, se abrió formalmente el lunes y finaliza el 10 de junio, el mismo día en que la Justicia francesa decide si abre una investigación que la implicaría por supuesto abuso de autoridad en el caso Tapie.

La Fiscalía pidió la apertura de un procedimiento el pasado 10 de mayo, al considerar que Lagarde pudo cometer abuso de autoridad en la fijación de la indemnización al empresario francés Bernard Tapie en 240 millones de euros por la venta de Adidas en 1993.

La ministra hizo hincapié en que aunque la investigación vaya más lejos, mantendrá su candidatura porque tiene la conciencia tranquila y a su juicio siempre ha actuado "de cara al interés del Estado y de la ley".

Lagarde cuenta hasta el momento con el apoyo entre otros de los tres pesos pesados de la Unión Europea: Francia, Reino Unido y Alemania y en un primer momento, según anunció este martes el portavoz del Gobierno francés, François Baroin, parecía haber recibido también el anuncio de China.

Poco después, no obstante, los cinco miembros de los grandes países emergentes, el denominado grupo de los BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) calificaron de "obsoleta" la tradición de que el director gerente del FMI sea europeo.

Lagarde sostuvo que no se presenta ni como "candidata del eurogrupo, ni europea, ni francesa", sino como una persona a disposición de ese organismo, y subrayó que aunque no espera que su condición de europea le suponga una ventaja, su nacionalidad tampoco debería implicar una desventaja.

La ministra tuvo palabras de recuerdo para Strauss-Kahn, bajo cuyo liderazgo consideró que el FMI ha reforzado sus instrumentos y su gobernanza, al tiempo que sus intervenciones "han sido menos estigmatizantes" y dispone de herramientas "mejor adaptadas para responder a las crisis".

No obstante, expresó su creencia de que el FMI "necesita continuar su evolución hacia una mayor reactividad, equidad y equilibrio en su acción de cara a una estabilidad económica y financiera mundial", para servir mejor a los países que lo integran.

En una declaración dirigida a los gobernadores y administradores del FMI, Lagarde destacó que el Fondo deberá preservar y desarrollar su principal recurso: su universalidad y su capacidad para reinventarse para aportar ayuda "en todas sus formas".

Para la representante francesa, "el desafío que más presiona al Fondo no es solo jugar plenamente su papel en Europa, sino también responder a la petición de ayuda de ciertos países de África del Norte y Oriente Medio".

Por ello añadió que de ser elegida se comprometerá a cumplir hasta el final el mandato de cinco años y se esforzará por lograr un FMI "reactivo, preparado para responder a todos los desafíos; cooperativo, a la escucha de todos, y legítimo e igualitario, reflejo de un mundo que evoluciona".