Lunes, 23 de Mayo de 2011

Rajoy pide a sus barones que "se comporten como la gente espera"

Reclama un adelanto electoral porque el Gobierno "no está en condiciones" y "lo que viene no es fácil"

MARÍA JESÚS GÜEMES ·23/05/2011 - 18:00h

"Es un día muy feliz". Así fue como comenzó ayer Mariano Rajoy su intervención ante el Comité Ejecutivo Nacional del PP donde se reunieron todos los vencedores del 22M. El líder conservador presumió de los resultados obtenidos por su formación, habló de pactos y valoró la situación del Ejecutivo socialista.

El jefe de la oposición pidió a todos sus compañeros de partido que se "comporten" en sus responsabilidades de Gobierno. "Como la gente espera que lo hagamos", resaltó.

El recado fue muy claro. Para empezar exigió a los suyos que ejerzan "un trabajo serio y una dedicación plena". Y después les puso deberes: "Control de gastos superfluos, de los asesores, del personal de confianza, de las contrataciones y del gasto corriente". Era un mensaje destinado a los que por primera vez acceden a un cargo público pero también a los que repiten como el presidente de la Generalitat, Francisco Camps, imputado por cohecho impropio por el caso de los trajes que le regaló la trama Gürtel.

Rajoy requirió además de un esfuerzo de "austeridad" en los comportamientos y otro "en el Gobierno" porque es lo que la gente reclama en momentos de crisis. "Creo que es nuestra obligación. Es lo que se espera de nosotros y creo que es por una de las cosas que se nos ha votado", enfatizó.

También recomendó a todos sus dirigentes "prudencia a la hora de gobernar", además de que expliquen "bien las cosas que se hacen y se justifiquen las decisiones que se adoptan". El líder del PP insistió: "Pido la mayor transparencia y claridad". A su juicio los españoles han dicho en la urnas que quieren que las cosas cambien y ven sus siglas como "la alternativa" al Gobierno de España. "Nosotros eso nos lo tomamos muy en serio y vamos a estar a la altura de las circunstancias", prometió. Rigor, seriedad, ser previsibles y prudentes. Esos tendrán que ser, según Rajoy, los principios básicos que guíen la actuación del Partido Popular.

No admiten que fue un error rechazar a Cascos y ahora lo apoyarán

Después fue el turno para José Luis Rodríguez Zapatero. El líder del PP, que en la noche electoral no llegó a pedir adelanto electoral, lo hizo ayer a su manera. Es decir, reclamándolo pero sin verbalizarlo expresamente. Rajoy subrayó que ya en julio del año pasado lo demandó y que el presidente del Gobierno no quiso disolver: "Nos podíamos equivocar. Pero no ha sido así. Las cosas han ido a peor. Y nuestra posición es la misma".

Su posición, dijo, era de sobra conocida. "No voy a estar todos los días repitiéndola porque no tiene sentido", añadió. Y zanjó el tema poniendo de manifiesto que el Ejecutivo socialista "no está en condiciones". "Lo que viene por delante no es fácil", alertó incidiendo en que el equipo socialista no era el "más adecuado para generar confianza y disipar dudas".

No habrá moción de censura

El jefe de la oposición dice que hablará con todos salvo con Bildu

El resto de la cúpula conservadora se expresó en la misma línea a la salida del encuentro. Varios dirigentes destacaron el "clamor" de la calle contra el PSOE. Para muchos es una moción de censura en toda regla. Pero el PP no se plantea llevarla al Congreso.

"España no puede perder un año más", defendió por la mañana en una rueda de prensa la secretaria general del Partido Popular, María Dolores de Cospedal.

El presidente del PP sigue sin dar la cara ante los medios a pesar de su triunfo electoral. No lo hizo durante la campaña y tampoco la noche del22-M cuando hizo comparecer a la directora de campaña, Ana Mato, para responder a los periodistas. Ayer tampoco fue una excepción y los medios tuvieron que seguir su intervención por una televisión desde la sala de prensa.

En las filas conservadoras ya han empezado a activar la maquinaria de cara a las generales. Rajoy ayer lo confirmó. "Estamos en condiciones de afrontarlas", declaró. Durante el encuentro, el líder del PP aseguró que su formación va a "gobernar para todos" y nadie se sentirá "excluido por no ser del PP". También se mostró satisfecho por el alto grado de participación. "Es un dato reconfortante", reconoció.

Además, se refirió a los posibles acuerdos que se van a ir abordando en los próximos días. Rajoy dijo que está dispuesto a hablar "con todo el mundo salvo con Bildu" porque su único objetivo era que la coalición abertzale no estuviera en las instituciones.

Y alabó los resultados de su formación en Euskadi, al haber logrado la Diputación de Álava y la ciudad de Vitoria. "Con ello se ratifica una política que ha sido sin duda una política de Estado", dijo mostrando su respaldo al líder del PP vasco, Antonio Basagoiti frente a la línea más dura. Por su parte, Cospedal dijo que su partido va a estar "muy vigilante" por si a los socialistas se les ocurre pactar con ellos.

"Con luz y taquígrafos"

En cuanto al resto de acuerdos, Rajoy mantuvo que el PP va a "dar la talla" buscando "pactos ecuánimes para que sean estables y duraderos". Y siempre con "luz y taquígrafos" como hizo su formación para llegar al poder en 1996 con las formaciones nacionalistas. Eso sí, también dejó claro que no le gusta que le pongan condiciones. "El PP dialoga y acuerda pero no estamos obligados a pactar con nadie en concreto", señaló. "En un pacto se da y se recibe, y si quieren uno para que solo dé, están muy equivocados", dijo sin que nadie supiera muy bien si se refería a Asturias.

Cospedal no quiso reconocer que su partido había cometido un error al no apostar por Francisco Álvarez-Cascos. Lo previsto es que el PP apoye su investidura y respalde su Gobierno. A la mano derecha de Rajoy también le preguntaron si la victoria de Camps equivalía al perdón. "Significa que los valencianos han creído que el mejor gobierno para Valencia era el del PP, de forma aplastante, y que la situación del presidente por un tema puntual y concreto que algunos trataron de desmadrar era eso, puntual".

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