Lunes, 23 de Mayo de 2011

La UE endurece su postura contra Damasco y sanciona al presidente sirio

EFE ·23/05/2011 - 10:50h

EFE - (De izq a der) La ministra de Asuntos Exteriores española, Trinidad Jiménez; su homólogo belga, Steven Vanackere; el responsable de Exteriores sueco, Karl Bild y su homólogo búlgaro, Nikolai Mladenov, conversan antes de dar comienzo la reunión del consejo de ministros de Asuntos Exteriores de la Unión Europea hoy, lunes 23 de mayo de 2011 en Bruselas (Bélgica).

La UE endureció hoy su postura contra el régimen de Damasco por la "indignante" represión de las protestas, al sancionar al presidente sirio, Bachar al Asad y suspender programas de cooperación y de inversión que mantenía en ese país.

Los ministros de Asuntos Exteriores de la Unión impusieron hoy una segunda ronda de sanciones contra Siria, dentro de la que incluyeron en su lista negra a Asad y a otras nueve personas consideradas responsables de la represión.

Las sanciones suponen un endurecimiento de la presión europea sobre Damasco para que detenga la represión, acepte una negociación con la oposición e inicie el proceso de reformas anunciado.

La UE acordó además suspender parte de los programas de cooperación que el bloque mantenía en Siria y pedir al Banco Europeo de Inversiones (BEI) -que tiene una cartera de 1.300 millones de euros en el país- que haga lo propio con sus operaciones.

Los estados miembros se comprometieron además a revisar su cooperación bilateral con Siria.

Ya a su llegada, varios ministros europeos calificaron de "indignante" y "preocupante" la situación en el país y dejaron claro que la UE no podía permanecer de brazos cruzados, como fue el caso de los ministros de Exteriores de Suecia, Carl Bildt; del Reino Unido, William Hague; del alemán Guido Westerwelle, y de la Alta Representante de la UE, Catherine Ashton.

Por ahora, sin embargo, la UE no se ha lanzado a pedir la dimisión de Asad, algo que sí hizo con los presidentes de otros países árabes afectados por la oleada de protestas ciudadanas.

La ministra española de Asuntos Exteriores, Trinidad Jiménez, dijo en rueda de prensa que los Veintisiete han enviado "un mensaje contundente de condena" a Damasco.

Jiménez precisó que no por pedir la renuncia de Asad se consiguen resultados. "No es que estemos esperando un interlocutor válido. Estamos esperando a que podamos realmente ver si todavía hay una oportunidad para iniciar un proceso de reforma en el país", dijo.

Según Jiménez, no hay "un parámetro diferente a la hora de evaluar la situación en un país y en otro, sino que queremos conseguir resultados".

Eso sí, admitió, que "ya estamos en el máximo de sanciones que podíamos adoptar; a partir de ahora esperamos que esto tenga algún resultado".

Los ministros también ampliaron las restricciones contra el régimen libio, al incluir a una persona y una entidad en la lista negra, y de nuevo Teherán fue objeto de sanciones de la UE por su controvertido programa nuclear.

El bloque sumó a la lista unas cien entidades y varias personas.

Además, los Veintisiete levantaron las restricciones de viaje impuestas al ministro iraní de Asuntos Exteriores, Alí Akbar Salehí, para, según las fuentes, "facilitar las negociaciones" con el régimen iraní, pese a la falta de progresos.

La pasada semana Bruselas recibió una carta de Teherán en respuesta a su última oferta de negociación, formulada en enero.

Ashton, que ejerce ante Irán como portavoz del grupo 5+1, integrado por los miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU más Alemania, lamentó que Teherán haya reiterado "desafortunadamente solo las viejas posiciones iraníes".

Bruselas urgió hoy asimismo al presidente yemení, Alí Abdalá Saleh, a firmar cuanto antes el plan de los países del golfo Pérsico para dar una salida a la crisis en Yemen, después de que éste se negara el domingo de nuevo a suscribir el acuerdo.

Por otra parte, los ministros pidieron una reunión del Cuarteto (EEUU, Rusia, UE y ONU) para reactivar el proceso de paz entre israelíes y palestinos.

Los Veintisiete han dado la bienvenida al posicionamiento de Washington y a su propuesta de fijar como base de las negociaciones las fronteras de 1967, y han considerado que es el momento de avanzar hacia una solución duradera del conflicto, en especial tras el acuerdo de reconciliación entre los movimientos Hamás y Al Fatah.