Miércoles, 16 de Enero de 2008

La CIG acusa a Fomento de mentir y exige que la fiscalía investigue el siniestro

EFE ·16/01/2008 - 10:14h

EFE - José Manuel Parada (2d), uno de los marineros del pesquero "Cordero", es trasladado ayer al muelle de Oza, puerto pesquero de A Coruña, por el barco "Plaia de Esteiro".

La CIG ha acusado hoy al Ministerio de Fomento de mentir en relación al momento en que se puso en marcha el operativo de salvamento del pesquero "Cordero" y exige a la Fiscalía y a las administraciones implicadas que pongan en marcha una investigación sobre los hechos, según indicó Xabier Aboi.

"Alguien debe de tener alguna responsabilidad para que un barco de esas dimensiones, prácticamente nuevo y que cumplía las normativas, se diera la vuelta y naufragara", subrayó Xabier Aboi, responsable de CIG-Mar.

Aboi recordó que en la actualidad se están registrando en Galicia entre 1.700 y 1.800 accidentes laborales anuales individuales, "muchos de ellos leves, pero algunos son graves y otros incluso mortales".

Desde 1991 se han contabilizado 388 muertos en el mar gallego, "22 en 2004, 10 en 2007 y en lo que llevamos de 2008 12, lo cual es muy preocupante", afirmó el responsable del Mar de la central sindical nacionalista.

La CIG acusa a Fernando Palou, secretario de Transportes del Ministerio de Fomento, de mentir durante la rueda de prensa que ofreció ayer tras el hundimiento del pesquero, según Aboi, quien aseguró que "la radio baliza dio aviso un poco después de la una, hora del siniestro, y hasta las dos menos cinco no se avisó a la Torre de Galicia, para que dé la alarma, 45 minutos después que son vitales en una situación como ésta".

La causa de esta situación radica en el sistema satélite de socorro que emite muchas falsas alarmas, como se puso de manifiesto hace pocas semanas, con el "avisó del hundimiento de un barco en Ponferrada", indicó Xabier Aboi.

El sindicalista lamentó la falta de medios materiales de salvamento para hacerle frente a este tipo de situaciones y destacó el trabajo que realizan las personas de este servicio, "que lo dan todo por salvar una vida", aunque añadió que "no es de recibo que los nuevos buques tengan fuentes térmicas averiadas".

Aboi también critico que los barcos pesqueros no lleven trajes de supervivencia y que se diga que no los necesitan "porque faenan cerca de tierra".

Estos trajes, según el sindicalista, permiten que los marineros sean localizados por radio baliza, les hace flotar boca arriba y les transmiten calor.

También lamentó la CIG que los chalecos que se utilizan en los barcos no sean homologados en las condiciones habituales de trabajo, porque "se prueban en tierra y luego no sirven".

La CIG exige que se hagan inspecciones en alta mar, "y no cuando el barco está en tierra, con prisas y a la carta" y, que se vuelvan a poner en marcha las comisiones de seguridad de la Consellería de Pesca, "que llevan años sin celebrarse".

Xabier Aboi afirmó que es especialmente "lamentable" que la actual alerta naranja no obligue a que la flota amarre a puerto, ya que actualmente "no es obligatoria para este sector, a causa de un decreto emitido en época de Álvarez Cascos, que le deja la decisión última al armador".

La CIG pregunta por qué ante un hecho de estas características la Fiscalía no actúa de oficio y exige que se ponga en marcha, de forma inminente, una investigación, no sólo por parte del Ministerio Público, sino también de las administraciones implicadas.