Domingo, 22 de Mayo de 2011

Los idus de mayo acechan en las urnas

ANTONIO AVENDAÑO ·22/05/2011 - 08:20h

Los socialistas andaluces llegan confundidos y exhaustos a estos idus de mayo tan cargados de malos presagios. Como la mayoría de ellos son medio ateos no es probable que se pasaran el sagrado día de reflexión buscando una Virgen Dolorosa a la que encomendarse, pero es lo que les pedía el cuerpo: estar 24 horas seguidas rezando en alguna solitaria ermita para que el dios de las urnas los castigue únicamente por los pecados que ellos mismos han cometido, sólo por esos, y no también, Virgen de mi corazón, por los que han cometido otros, por esos no. Y sin embargo hoy van a pagar los pecados propios y los ajenos. La política se rige por leyes ciegas: los socialistas van a pagar por una destrucción de empleo de la que no son responsables, ciertamente, pero el juego de la democracia es así. A veces es injusto, pero en eso no es distinto de los demás juegos. El PP tal vez no merezca ganar, pero también es común a todos los juegos que a veces gane quien no lo merece.

Es aventurado hacer pronósticos, pero pocos que no estén cegados por la fe dudan de que las cosas no irán bien hoy para el PSOE. Aun así, el día clave para los socialistas no es el 22-M, sino el 23-M, ese día siguiente en el que deberían empezar a gestionar dos cosas: la penitencia impuesta por los votantes del 22-M y los deberes encargados por los manifestantes del 15-M.

Si Juan Espadas y Antonio Rodrigo Torrijos sumaran hoy la mayoría para gobernar Sevilla deberían hacer esto: acercarse a la Encarnación, meterse en la asamblea, pedir la vez para hablar y ponerse a disposición de los indignados para discutir qué cosas de aquellas que están pidiendo pueden ser impulsadas por un Ayuntamiento de izquierdas.

Mientras tanto, para el presidente Griñán hoy no va a ser un día fácil. Se verá obligado a administrar una virtual derrota de la que, en principio, tampoco es responsable. Pero él es el que está al frente de la sala de máquinas y a él hay que exigirle que busque la manera de que el resultado que previsiblemente tendrá lugar hoy no se repita dentro de un año. Aunque es un hombre capaz y tirando también a descreído, tampoco le vendría mal ir encomendándose a alguna Virgen Dolorosa. Y hacerlo deprisita, porque las Vírgenes andaluzas no van a dar abasto atendiendo plegarias socialistas en lo que queda de legislatura.