Sábado, 21 de Mayo de 2011

"Que hagan los jóvenes lo que tengan que hacer"

Felipe González apoya a Espadas en Sevilla y llama a la movilización

O. CARBALLAR / R. BOCANEGRA ·21/05/2011 - 19:08h

RAÚL CARO - Felipe González y José Antonio Griñán. -

Con una bolsita negra de plástico y su muleta, Carmen Márquez, pelo blanco, 84 años, cogió el autobús, el 25, y se plantó en el parque Amate,
en Sevilla. "A Carmen, con todo mi afecto. Felipe González", le firmó el expresidente en el libro de 486 páginas con el que había cargado desde su casa en aquella bolsita negra. 

"Me lo he leído enterito [Felipe González. El hombre y el político, de Ediciones B", contó a este periódico Carmen, una mujer que se ha pasado toda su vida trabajando en la aceituna. Miguel Molina, 50 años, se hizo 300 kilómetros para verle: "Vengo de Vilches, Jaén. Cuando empezó la democracia me lo encontré en la calle y aún tengo agarrado al cuerpo el abrazo que me dio", recordaba con lágrimas. Quedó clarísimo. Todos estaban ahí por Felipe, el último cartucho del PSOE para no perder Sevilla.

"Este pueblo ha tenido siempre orgullo. Mi obsesión era que no se quedara descolgada del desarrollo, como en Italia, donde hay dos países. En el siglo XIX y XX la derecha mandaba, no gobernaba. Ellos saben dar órdenes, no saben gobernar y, mucho menos, teniendo en cuenta los intereses globales. Y así el ahorro de Andalucía se fue y su gente con él. Cuando llegamos, esta fiesta se acabó. El AVE empezó en Sevilla. Me preocupaba que la mitad de España quedara descolgada del desarrollo", dijo el expresidente en el mitin de cierre de campaña.

El expresidente fue el único que levantó a los asistentes de sus asientos

Fue el único que logró levantar de sus asientos a los asistentes, ansiosos por que los teloneros -el candidato a la alcaldía, Juan Espadas, y el presidente de la Junta, José Antonio Griñán- le cedieran la palabra. "Quiero un alcalde como Juan Espadas en Sevilla y alcaldes socialistas en la provincia de Sevilla. No me falléis, ahora que no pido nada para mí. Movilizaros y votar. Me preocupa que no vayamos a votar y que en los barrios de la derecha vote el 80%. La derecha vota contra nosotros. Me da pena decirlo", continuó.

Y lanzó su mensaje a los indignados: "No faltan opciones, que no se equivoquen, que nadie les manipule, que hagan lo que tengan que hacer. Sí hay alternativas. Dicen que son lo mismo y tal, pero ellos saben que no es lo mismo. Hay que salir de la crisis redistribuyendo riqueza. Somos el PSOE, lo hemos sido cien años y somos la única alternativa de progreso por encima de los errores que podamos cometer", añadió.

Los indignados, en la plaza

Pero los indignados siguen en las plazas y Felipe no es quien se presenta. Y eso se notaba ayer entre los dirigentes socialistas que acudieron al acto, que hablaban más de lo habitual por sus móviles antes del inicio y no había mucha alegría en sus rostros. Luego, en su intervención, dijo Espadas que para ellos los mítines son una fiesta: "Al contrario que para el PP, que hacen uno porque no tienen propuestas".

El ambiente no era muy festivo y el recinto fue acotado a la mitad

Pero el ambiente -descontando el rato de Felipe- tenía poco de festivo. Había gente -unos 2.000- aunque el polideportivo pudo estar el doble de lleno, sobre todo si no se hubiera acotado el recinto a la mitad. La gente llegó muy poco a poco. A las ocho menos cuarto -la hora inicial prevista eran las 21.00- todavía un chico dejaba folletos del acto en los limpiaparabrisas de los coches aledaños. Mientras tanto, dentro, ni siquiera el grupo de música animaba a la gente. "Mientras más canten, más tiempo tarda en salir Felipe", insistían en la grada.

Griñán, por su parte, hizo lo que pudo. Insistió en que estas elecciones son municipales y arremetió contra la derecha: "La única política que han desarrollado es meterse con los socialistas. Ellos no quieren ganar, quieren que perdamos nosotros". El presidente andaluz también dejó un mensaje a los indignados: "Indignarse no puede ser simplemente protestar. Tenemos que participar en la solución de los problemas votando". Igual en las Setas ni lo oyeron.