Sábado, 21 de Mayo de 2011

Mucha policía

Xalok ·21/05/2011 - 15:00h

Parafraseando a Serrat: "Niño, deja ya de tocarme las pelotas Niño Eso no se dice, eso no se hace, eso no se toca". Me da que muchos altos cargos del Ministerio del Interior están hoy tarareando esta canción en Castellana 5.

Pero el puto niño no lo va a dejar. Los 20.000 de Sol no van a abandonar. "Virgencita, virgencita, we've had a problem here". ¿Qué pasa, Apolo 13? Que la Junta Electoral nos ha dicho que echemos a los de Sol, y eso resta votos.

Lissavetzky y Gallardón lo están rumiando: ¿cuántos votos resta una carga policial contra una gente que lo único que pide es dignidad? Personalmente, la respuesta me importa tanto como el Dior que vaya a lucir Ana Botella al depositar su voto. Me importa otra cosa. Levanto el teléfono:

Oye, Expósito. Te quiero hacer una pregunta rara. ¿Qué siente un policía cuando tiene que cargar contra gente que no estáhaciendo mal a nadie? Lo digo por los de Sol y otras plazas.

Manuel Expósito es viejo amigo y veterano policía, ahora secretario general del SUP andaluz.

Pues de eso hablamos los compañeros mucho estos días, gallego. Siempre que la orden sea legítima, al policía no le está permitido valorar el porqué de lo que se le ordena. Nos debemos a lo que ordenen nuestros superiores y el poder judicial.

¿Y personalmente, cómo lo lleváis?

En el aspecto humano, te puedo asegurar que la mayoría de los policías estamos muy sensibilizados con este movimiento.

¿Alguna vez?

Sí. Hay un servicio que no olvidaré nunca. Fue en 1981 o 1982. Nos ordenaron desalojar a un grupo de afectados de la colza que se manifestaba ante la Audiencia Nacional. Estaban cortando el tráfico. Se colapsaba Madrid. Tú no sabes lo que es enfrentarse a gente enferma, que te grita que se están muriendo y que nadie les ayuda, que lloran. Sucesos de este tipo pueden provocar trastornos psicológicos, incluso algún suicidio... Bueno, todo esto va en la profesión Pero aquello no lo olvidaré nunca.

Es perversa una decisión que enfrenta justicia contra justicia. Una anormalidad más del sistema que quieren despanzurrar, o refundar, los 20.000. Gente de ley contra defensores de la ley. Buena gente contra buena gente. Si tuviera que elegir, preferiría ser desalojado a desalojador. No por nada especial. Sencillamente, porque es más fácil. Un poco más fácil.