Sábado, 21 de Mayo de 2011

Grecia vuelve a disparar las alarmas en los mercados internacionales

La prima de riesgo de los periféricos se eleva. El FMI dice que la UE que no tiene un plan integral con Irlanda

A. M. V. / B. C. B. ·21/05/2011 - 01:18h

La duda sobre la supervivencia financiera de Grecia golpeó ayer de nuevo a los mercados internacionales. En una crisis que parece no tener fin, la agencia de calificación de riesgos Fitch rebajó ayer, otra vez, su valoración de la deuda griega a largo plazo hasta el nivel B+ (frente al anterior BB+) y la dejó plenamente instalada en la categoría de bono basura.

La decisión de Fitch Standard and Poor's ya había tomado una acción similar el pasado 9 de mayo pone la guinda a la tardanza que está teniendo la UE en adoptar un acuerdo para volver a salvar a Grecia de una bancarrota. La ministra de Finanzas francesa, Christine Lagarde, ejerció ayer en calidad de favorita a dirigir el Fondo Monetario Internacional y habló abiertamente de esta amenaza. En una entrevista al periódico austriaco Der Standard, la conservadora francesa aseguró que "Grecia está amenazada con la bancarrota". Lagarde urgió al país a acelerar las reformas, uniéndose así al coro de voces que desde hace una semana insisten en que Grecia debe impulsar el proceso de reformas.

El Ibex cayó un 1,45% por las dudas ante las elecciones

En cuanto a la reestructuración de la deuda griega, una posibilidad que ya se debate sin ambages en Bruselas, la ministra francesa aceptó cualquier decisión que se tomara voluntariamente por parte de los bancos. Hasta ahora, la posibilidad más aceptada era la de extender los plazos de vencimiento de la deuda. Esta vía ha sido radicalmente rechazada por el Banco Central Europeo, lo que ha creado un nuevo rifirrafe entre los rescatadores del país. Fitch advirtió ayer de que esta estratagema sería considerada para ellos como "un impago", porque Grecia no estaría cumpliendo sus obligaciones a tiempo.

No fue este el único desencuentro entre los organismos internacionales que se vivió ayer. El FMI publicó el último informe de revisión sobre la implementación del programa de reformas en Irlanda, al que se ha sometido el país para acceder al préstamo de la UE, FMI y BCE, y aprovechó para echar leña al fuego del desacuerdo al asegurar que "Europa necesita hacer una aproximación más integral" al problema de la deuda para salvar a Irlanda. "Los países no pueden hacerlo solos", aseguró Ajai Chopra, el jefe de la misión del FMI en Irlanda a la vez que lamentó que se pusiera un coste "desproporcionado" en los planes de ajuste que no hiciera "factible" la economía del país.

Además, el organismo pidió que el BCE siguiera sosteniendo por el momento a la banca irlandesa mediante las líneas de crédito, cuya renovación está ahora mismo en entredicho. El FMI concluye que Irlanda ha llevado a cabo el programa de reformas, pero los datos macroeconómicos, sobre todo el empleo, apuntan a que la economía puede entrar en una recesión aún peor de lo esperada.

Fitch deja la deuda helena al nivel del bono basura por el posible impago

Por otra parte, anoche el FMI aprobó los primeros 26.000 millones de euros para el rescate a Portugal, del total de 78.000 que recibirá junto con la UE y el BCE.

Esta conjunción de datos negativos y opiniones contradictorias generó que prácticamente todas las plazas europeas registraran caídas, pero uno de los índices más castigados fue el Ibex 35, principal indicador bursátil español, que retrocedió un 1,45%, hasta los 10.226 puntos. A la incertidumbre con Grecia, los especuladores también sumaron algunas dudas generadas en el mercado por las elecciones de mañana.

En los últimos meses, desde algunos sectores se ha apuntado la posibilidad de que un cambio de signo político en los gobiernos regionales desvele niveles de deuda autonómica y municipal ocultos hasta ahora. Ayer, Wall Street Journal se apuntó a esa tesis: el diario de Rupert Murdoch cree que los comicios podrían conllevar una "sorpresa desagradable", ya que pueden sacar a la luz "montones de deuda no desvelada" en los gobiernos locales y regionales.

José Carlos Díez, economista jefe de Intermoney, calificó de "paranoia" esa posibilidad y destacó, en declaraciones a Efe, que los mercados están pendientes de las concentraciones que se están llevando a cabo en todo el país por el Movimiento 15-M, que, tal y como recordó, "son pacíficas y no tienen implicaciones políticas".

Regreso a la incertidumbre

Con este combinado explosivo, la prima de riesgo española, medida como el diferencial entre los bonos españoles y los alemanes (los más seguros), cerró ayer en 242 puntos básicos, su nivel más alto desde el pasado 11 de enero. Con todo, Grecia, Irlanda y Portugal fueron los países que más acusaron los temores a los impagos, que también salpicaron ayer a Bélgica e Italia. Otro reflejo de este temor es que la Bolsa italiana cayó un 1,5% y la alemana, un 1,27%, lastrada por Deutsche Bank, la entidad que puede estar más perjudicada por un impago griego. El euro se depreció ligeramente frente al dólar hasta el nivel de 1,42.