Viernes, 20 de Mayo de 2011

Miles de personas se concentran en la plaza de Catalunya en Barcelona

Muchos de los congregados portan flores en las manos, con la intención de levantarlas a medianoche, inicio de la jornada de reflexión

EFE ·20/05/2011 - 23:04h

EFE - Concentración en la plaza de Catalunya, hoy.-

Miles de personas han participado esta noche en una cacerolada en la Plaza Catalunya, en un ambiente festivo y sin presencia policial, pese a la prohibición de la Junta Electoral, que es efectiva a partir de las 0.00 horas del sábado.

Es el tercer día consecutivo en la que un grupo numeroso de 'indignados' acampa en la conocida plaza en protesta por la gestión de la crisis por parte de los partidos políticos mayoritarios y los bancos.

La convocatoria, promovida a través de las redes sociales, ha conseguido llenar la plaza de la capital catalana que a partir de las 21.00 horas ha explotado acústicamente a través del repicar de las cazuelas, las palmas y los gritos de los asistentes en contra el sistema económico y político instaurado.

Los ciudadanos han respondido masivamente a la llamada de los acampados, que durante todo el día han animado a los barceloneses a acercarse a la plaza Catalunya para "resistir de forma pacífica" cualquier intento de disolver la concentración.

Muchos de los congregados portaban flores en las manos, con la intención de levantarlas a medianoche, cuando, según la decisión del organismo electoral, deben poner fin a su concentración.

Otros portaban pancartas con lemas como "Generación nini: ni banqueros, ni políticos" o "el próximo desahucio será el ayuntamento", y coreaban eslóganes como "manos arriba esto es un atraco".

Los acampados afrontan su cuarta noche durmiendo en la plaza de Catalunya

La manifestación ha reunido a toda clase de ciudadanos: desde jóvenes en paro y profesionales de la sanidad y la enseñanza pública afectados por los recortes hasta ancianos reclamando una mejora de las condiciones de su pensión.

También han asistido padres con niños y algún que otro bebé que soportaba con estoicismo el ensordecedor sonido de las cazuelas.

Algunos de los asistentes más jóvenes han llevado consigo mochilas con una esterilla y un saco para unirse con los acampados que hoy afrontan su cuarta noche durmiendo en el suelo de la céntrica plaza de Barcelona.

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