Sábado, 21 de Mayo de 2011

Más emoción que nunca y las mismas sospechas

"Podemos hacer lo que queramos", dijo ayer el técnico del Levante, que recibe a los maños

GONZALO CABEZA ·21/05/2011 - 18:00h

GONZALO CABEZA - Leo Franco y Jarosik, del Zaragoza, se abrazan. EFE

"Podemos hacer lo que queramos, que se preocupen de sus partidos". Esta frase tan rotunda la pronunció ayer Luis García, entrenador del Levante. Su equipo no se juega nada esta noche ante el Zaragoza, pero es uno de los jueces que condenará a un conjunto a jugar en Segunda la próxima temporada y acompañar así a los ya descendidos Almería y Hércules.

Durante la semana se ha extendido el rumor de que los valencianos podrían tener un pacto con el Zaragoza, el equipo que empieza la jornada en puestos de descenso y necesita imperiosamente ganar. El miedo en los rivales de los maños Mallorca, Real Sociedad, Osasuna, Getafe y Deportivo está justificado. Los números dicen que el Zaragoza es el que más opciones tiene de caer en el abismo, ya que descendería en 117 de las 243 posibles, pero la aritmética no entiende de maletines y enjuagues. El Levante, sabedor de la polémica, envió ayer un comunicado en el que lamentaba "profundamente" que se dude de la honorabilidad y profesionalidad de sus futbolistas.

Todos miran de reojo a lo que pase en el Ciutat de Valencia, pero en realidad ningún equipo depende directamente de ese partido. Los seis implicados están unidos por el miedo al descenso, pero también por el conocimiento de que ganar les deja en Primera. Esto es posible para todos porque dos de ellos, Real Sociedad y Getafe, se enfrentarán en Anoeta en un duelo en el que los donostiarras pueden permitirse incluso el empate.

Aguirre: "Sabremos soportar la presión. ¿Los maletines? Somos adultos y sabemos cómo funciona esto"

La Real es el único equipo de los implicados en la noche de cuchillos largos que no ha pisado por los tres últimos puestos que marcan el descenso en toda la temporada. Los azulones, por su parte, no creían en diciembre que su lucha fuese a ser por la supervivencia, su sexta posición les prometía un final de temporada pensando en la Liga Europa o, al menos, en la tranquilidad absoluta, pero una pésimo segunda vuelta en la que sólo han sumado 16 puntos les ha obligado a sacar la calculadora y los tranquilizantes en esta última jornada.

Algo similar le ocurre al Mallorca. Después de una primera vuelta en la que se desenvolvieron con buena nota, sólo han logrado 17 puntos en la segunda fase de la temporada. El Mallorca se enfrenta al Atlético, que también tiene cosas por jugarse en este final de temporada, pero cuenta con la baza de saber que el empate les mantendrá en Primera por decimoquinta temporada consecutiva. A la misma cuenta se aferra Osasuna. Juega en casa contra un Villarreal que ya ha terminado su papel en esta temporada con una meritoria cuarta plaza.

Peores números tiene el Deportivo, al que un empate puede mandar a Segunda. El equipo coruñés se jugará la permanencia ante un equipo con el que le une una rivalidad histórica, el Valencia, que ya protagonizó una última jornada en Riazor que terminó dejando a los gallegos sin Liga. Hoy la lucha es muy diferente.

Los seis equipos se han encontrado con las cuentas más difíciles de la historia de la Liga. Si el Zaragoza empata o gana, hoy habrá un equipo que descienda con más de 42 puntos, algo que nunca se había producido en Primera desde que las victorias suman tres puntos. Los cálculos que todos los equipos hacen a medida que avanza la temporada se han mostrado erróneos.