Viernes, 20 de Mayo de 2011

Escándalo interno en el PS por el encubrimiento de otros casos

La madre de una supuesta víctima, edil socialista, acusa a altos cargos de saber y callar

ANDRÉS PÉREZ ·20/05/2011 - 22:17h

Tristane Banon, con su abogado en París. REUTERS

Es la cúpula del Partido Socialista francés (PS) un clan que protege a los depredadores sexuales? La pregunta parece inverosímil, incluso en pleno escándalo sexual Dominique Stauss-Kahn (DSK). Sin embargo, esa era la amalgama que empezaba a rodar como una bola de nieve moralista ayer en Francia, favoreciendo la estrategia preelectoral del presidente Nicolas Sarkozy. Los partidarios de DSK en el PS tampoco veían con malos ojos ese festival de trapos sucios, que amenaza con obligar al partido a seguir concentrado en el escándalo.

Cuando la inculpación y puesta en libertad vigilada de Strauss-Kahn en Nueva York podría haber recolocado en la simple vía judicial el caso, algo personal y de tribunales, un testimonio vino de nuevo a complicar la agenda del PS. La madre de una presunta víctima, en 2002, de las supuestas agresiones sexuales anteriores de DSK afirmó que cuadros "al máximo nivel" del PS "estaban al corriente" y se callaron. Añadió que su hija había sufrido "graves dificultades profesionales" cuando, en 2007, empezó a atreverse a destapar a medias lo ocurrido.

François Hollande asegura: "Nunca tuve conocimiento de esos hechos"

La autora de esas declaraciones, Anne Mansouret, es una edil comarcal del PS en el noroeste del país, y madre de Tristane Banon, periodista y escritora que, según su testimonio, fue víctima de una agresión sexual de DSK durante una cita profesional.

"Las personalidades al máximo nivel del PS" que estuvieron al corriente de lo ocurrido fueron, según la madre, nada menos que François Hollande, aspirante a la nominación socialista para las elecciones presidenciales, y Laurent Fabius, ex primer ministro, miembro de las instancias dirigentes y pieza clave del dispositivo electoral del partido para 2012.

Para certificar sus afirmaciones, Mansouret dio cuenta de una conversación que mantuvo en su día, cuando optaron por no presentar querella contra DSK, con otra dirigente, Laurence Rossignol. Y lo que sume en la duda al PS es que esta última no desmiente las afirmaciones de la madre de la víctima y sólo se niega a evocar el contenido de la charla por considerarla de carácter "privado".

Las feministas denuncian cómo muchos socialistas tratan a la víctima

Amalgamas peligrosos

El mal estaba hecho, con un potencial destructivo inevitable. La prensa francesa volvía a colocarse ayer en esa zona gris en la que se confunde un presunto hecho delictivo tramitado por la Justicia la presunta violación en el Sofitel de Nueva York con otro caso posible no denunciado, no tramitado, que sirve para mezcolanzas sobre moralidad en general. Todo ello relacionado con el PS.

Esa amalgama vuelve a colocar a los dirigentes socialistas en un terreno que les hace perder tanto el electorado cristiano como votos feministas. En ese terreno del feminismo, ya han cometido varios patinazos: tras el escándalo del Sofitel, para referirse a la presunta violación por DSK, un viejo elefante del PS, Jack Lang, dijo que "al fin y al cabo, no ha muerto nadie".

La caída de Strauss-Kahn es "una buena noticia", dijo un cercano de Sarkozy

Otro ejemplo vino de boca del strausskahniano Jean-Marie Le Guen. Contento por el anuncio de la libertad vigilada de su jefe, se exaltó para elogiar "el espíritu de las Luces, el ejemplo de los libertinos que en el siglo XVIII relacionaron libertad política, económica y moral".

Hollande, sucesor potencial de DSK, dio pruebas ayer de esa incómoda posición en la que están él y su partido. Interrogado sobre las revelaciones de Banon y su madre, insistió: "Eso forma parte de las cosas que se iban diciendo por los pasillos. Hay que ser claro: nunca tuve conocimiento de esos hechos, si es que existen. Nunca tuve conocimiento de hechos de esa gravedad".

Varias feministas de primer plano en Francia, como Gisèle Halimi o la líder alterglobalista Clémentine Autain víctima de una violación de joven, denunciaron la ligereza con que muchos socialistas trataron a la presunta víctima, empleada de hotel e inmigrante africana. Recuerdan que la violación y la violencia machista siguen siendo un gran tabú.

Sarkozy, que volverá a ser padre con Carla Bruni, durante la carrera presidencial, dejó filtrar ayer, por boca de un colaborador, que la caída de Strauss-Kahn "no nos engañemos, es una buena noticia". Y Añadió: "DSK tenía debilidades, pero por supuesto era el más peligroso de los líderes socialistas". Esta última afirmación merece una aclaración: el peligro era que Strauss-Kahn moviliza las mismas redes de influencia, lobbies y capitales que el propio Sarkozy.

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