Viernes, 20 de Mayo de 2011

Los analgésicos serían riesgosos para los pacientes cardíacos

Reuters ·20/05/2011 - 18:34h

Por Alison McCook

Algunos analgésicos antiinflamatorios elevan los riesgos cardíacos y un nuevo estudio sobre más de 83.000 personas sugiere que hasta un par de días de tratamiento puede ser peligroso en personas con antecedentes cardíacos.

Un equipo de Dinamarca descubrió que las personas que habían tenido un infarto y tomaron antiinflamatorios no esteroides (AINE) tenían un 45 por ciento más riesgo de sufrir otro infarto o de morir durante los siete días posteriores al tratamiento.

A los 30 días de terapia, ese nivel de riesgo llegó a entre el 55 y el 65 por ciento, comparado con las personas que no habían tomado AINE.

"Demostramos que el tratamiento de corto plazo con la mayoría de los AINE está asociado con un aumento del riesgo cardiovascular", dijo la autora, Anne-Marie Schjerning Olsen, del Hospital Universitario de Copenhague.

"Nuestros resultados indican que no existe una ventana terapéutica segura para usar los AINE en pacientes con un infarto previo", añadió.

Estos resultados "coinciden bastante" con un informe científico del 2007 de la Asociación Estadounidense del Corazón y que, según recordó un coautor, el doctor Elliott Antman, sugería que "ninguno de esos medicamentos es seguro".

Cuando las personas con riesgo cardíaco sienten dolor que no responde a intervenciones no farmacológicas, deberían "utilizar el fármaco más seguro en la dosis más baja necesaria para controlar los síntomas y por el período más corto", dijo Antman.

Los AINE incluyen productos de venta libre como la aspirina, el ibuprofeno (como Advil, Motrin y otros) y el naproxeno (Aleve), además de remedios de venta bajo receta para la artritis, como los inhibidores de la COX-2, que fueron los primeros cuestionados.

Pero estudios posteriores también pusieron en duda los efectos cardíacos de AINE de venta libre y más antiguos, como el ibuprofeno y el diclofenac (Voltaren).

El equipo de Olsen revisó datos nacionales de todos los residentes daneses. Identificó a más de 83.000 personas que habían tenido un infarto y registró quiénes habían tomado AINE después del infarto y durante cuánto tiempo.

Más de 35.000 participantes murieron o tuvieron un segundo infarto durante el estudio. Más del 40 por ciento había utilizado un AINE después del infarto y aun cuando el tratamiento había sido breve, los riesgos aumentaron, publica la revista Circulation.

Los AINE más utilizados fueron el ibuprofeno (con el 23 por ciento) y el diclofenac (con el 13 por ciento).

No toda esa clase de fármacos estuvo asociada con los mismos riesgos: ibuprofeno, celecoxib y rofecoxib recién aumentaron el riesgo de morir o de tener un segundo infarto a entre siete y 14 días de tratamiento.

Los usuarios de diclofenac tuvieron más riesgos cardíacos que los usuarios de rofecoxib (retirado del mercado) al inicio del tratamiento.

El naproxeno no estuvo asociado con un aumento de esos riesgos, sin importar la duración del tratamiento. De todos modos, Olsen recordó que estudios previos habían relacionado su uso con un mayor riesgo de tener sangrado estomacal.

Esto "respalda aun más la aplicación de un uso muy conservador de los AINE en pacientes con infarto previo", señaló la autora.

El equipo aclara que el estudio no demuestra que los AINE en sí eleven el riesgo de tener un infarto o de morir, ya que es posible que las personas que necesitaban tomar esos fármacos estuvieran más enfermas, y los medicamentos no siempre están detrás de esos problemas.

FUENTE: Circulation, online 9 de mayo del 2011