Viernes, 20 de Mayo de 2011

La costa de Murcia adelanta las vacaciones por los desplazados de Lorca

EFE ·20/05/2011 - 20:04h

EFE - Imagen del Residencial "Princesa" del barrio de La Viña, en Lorca. Hoy se ha procedido a la demolición de dos de los tres edificios que componen el complejo.

Varias localidades costeras de Murcia han adelantado el dispositivo que montan en vacaciones debido a los numerosos desplazados por culpa del terremoto de Lorca (Murcia), lo que afecta a los comercios, al sistema sanitario, al educativo y a varios servicios municipales.

Una de esas localidades es Águilas (40.000 habitantes), a unos 30 kilómetros de Lorca y que ha acogido a la mayoría de los desplazados, con unos 10.000 vecinos más desde que se produjo el terremoto, según los cálculos del Ayuntamiento.

La portavoz municipal de Águilas, Catalina Lorenzo, ha explicado a Efe que esta afluencia de lorquinos ha supuesto un "adelanto del verano" y ha provocado que tengan que reforzar servicios como el educativo, con la oferta de incluir a los escolares desplazados hasta el final de este curso, lo que ya se ha hecho con 20 alumnos.

Algunos comercios han hecho rebajas a los lorquinos que lo acrediten mediante el DNI y está previsto que cuando acabe la "vorágine de las elecciones" la próxima semana se organicen distintas rifas benéficas para ayudar a que los afectados "superen la pesadilla" que han sufrido, ha precisado la portavoz municipal.

A siete kilómetros al norte de Águilas está la pedanía de Calabardina, colonia de veraneantes que en estos días registra una actividad inusual para mayo, como ha reconocido el farmacéutico Jesús Fernández, que ha aumentado el número de recetas expedidas y la venta de diversos productos.

En el centro de salud de Calabardina se ha ampliado el horario y se ha pasado de cerrar a las 10.30 horas, como ocurre fuera de la época veraniega, a las 14.00 horas para atender a los desplazados, que en su mayoría son atendidos por crisis nerviosas y para obtener recetas, han afirmado a Efe fuentes sanitarias.

Los desplazados también han provocado que aumenten los residentes en cada vivienda, como asegura Beatriz Pascual, que tiene a catorce familiares acogidos.

El jubilado Domingo Ibáñez ha adelantado un mes la fecha en la que suele desplazarse desde Lorca a Calabardina y también ha acogido a varios familiares en su casa porque las suyas han quedado muy afectadas por el terremoto.

El supermercado de Calabardina ya se ha repuesto de la gran demanda que tuvieron los días posteriores al terremoto, según su encargado, Diego Robles, quien recuerda que tuvieron escasez de mercancías tras el seísmo y que más de la mitad de las ventas actuales se hacen a lorquinos.

También han notado la afluencia de residentes habituales en Lorca otros sectores, como el mercadillo ambulante de ropa que regenta Diego López, que destaca el hecho de que algunos clientes aún lloran cuando recuerdan el terremoto porque fue una experiencia para ellos "emocionalmente muy fuerte".

Para animar al voto a los lorquinos desplazados, una furgoneta del PP recorre las calles de Calabardina informando de un autobús que el domingo les podrá llevar a votar a sus colegios electorales.