Viernes, 20 de Mayo de 2011

Terapia con surf ayuda en recuperación de veteranos de guerra

Reuters ·20/05/2011 - 17:15h

Por Lucy Nicholson

Matthew Doyle creció en la playa de Santa Mónica, en California, y con su físico delgado y antebrazos tatuados parece que ha hecho surf toda su vida.

Pero tuvo que irse tres veces a la otra mitad del mundo a cumplir con su tarea, pasar muchas noches sin dormir y conocer a una mujer llamada Carly antes de que este veterano del Ejército de Estados Unidos de 26 años enfrentara las olas con su tabla de surf y disfrutara de ellas.

"Me enamoré de esto apenas entré en el agua", dijo Doyle.

"Después de que regresé de Irak, perdí el interés en las cosas que solía hacer, perdí un montón de amigos por haberme ido por tanto tiempo. Y nunca tenía una verdadera razón para salir. Pero ahora, cada día lo único que quiero en hacer surf", añadió.

Doyle fue introducido en el surf por la terapista ocupacional Carly Rogers, que brinda clases de terapia con surf a veteranos en la Playa Manhattan, al sur de Los Angeles.

El movimiento del océano, enfrentar e ingresar en las olas, atravesar las aguas rápidas, y las ocasionales caídas rápidas, está ayudando a los soldados a volver a la normalidad.

Rogers estima que ha trabajado con al menos 400 veteranos de guerra desde que comenzó su programa con la Fundación Jimmy Miller, que apunta a curar enfermedades mentales y físicas a través del surf, hace cuatro años.

"Tenía este sueño de curar a las personas con el océano", explicó.

El surf ayudó a Rogers a lidiar con la muerte de su madre en 1994, cuando tenía 18 años y trabajaba como guardavidas. Como estudiante graduada, diseñó un programa de terapia con surf para los niños.

Pero no fue hasta que su amigo y compañero guardavida, Jimmy Miller, se quitó la vida que el hermano de Miller le dijo que tenían que hacer realidad el programa.

En el 2005, lanzaron la fundación y comenzaron a trabajar con chicos en riesgo de enfermedad mental, el problema de Miller. El programa se extendió luego de que un comité de la fundación sugiriera que podía ayudar a los soldados heridos física y emocionalmente que regresaban de Irak y Afganistán.

Muchos de los integrantes del programa padecen trastorno por estrés postraumático (TEPT), con síntomas que incluyen el abuso de sustancias, el insomnio, el aislamiento, la falta de confianza y la ira.

Los soldados de Camp Pendleton que se presentaron en la primera clase vestidos con sus trajes de camuflaje y sus botas de combate, eran retraídos y se expresaban poco. Pero eso pronto cambió.

"Después de un día de surf, estaban sonriendo y riendo, hacían bromas ", dijo Rogers.

La joven usó la experiencia para obtener su doctorado en terapia ocupacional, al trabajar en la Administración de Veteranos en la investigación de cómo el surf ayuda a los soldados veteranos con el TEPT.

Doyle -que quedó inconsciente tras la explosión de un dispositivo improvisado, padeció una lesión y recibió seis puntadas en su frente cumpliendo labores- padecía TEPT luego de estar dos veces en Irak y una en Afganistán.

El soldado confesó que después de años de noches sin dormir por el estrés del combate, finalmente el océano -al que explora con el surf- lo ayudó a conciliar el sueño.