Viernes, 20 de Mayo de 2011

Interceptado un velero que transportaba 500 kilos de cocaína rumbo a Galicia

EFE ·20/05/2011 - 11:10h

EFE - Fotografía facilitada por la Policía Nacional del velero cargado con 500 kilos de cocaína que la policía española, en colaboración con la búlgara y la francesa, ha interceptado en la isla caribeña de Guadalupe antes de que partiera hacia España. El destino del alijo eran las costas gallegas, donde un grupo de narcotransportistas esperaba el cargamento.

La actuación conjunta de las policías española, búlgara y francesa ha evitado la llegada a las costas gallegas de un velero cargado con un alijo de 500 kilos de cocaína, que ha fue interceptado en la isla caribeña de Guadalupe antes de partir hacia España.

La investigación se inició a raíz de una información facilitada por la Policía Judicial de Francia y Bulgaria relacionada con un clan gallego del narcotráfico, que contaba con conexiones en el Caribe.

Los investigadores confirmaron que el velero, con pabellón de San Vicente y las Granadinas, y sobre la que ya recaían sospechas sobre su actividad delictiva, había recalado en el puerto deportivo de Pointe a Pitre, desde donde había partido hacia Trinidad.

Esta isla del Caribe ha sido tradicionalmente punto de partida de los veleros que acuden a recibir los alijos de cocaína a la desembocadura del río Orinoco.

Además, uno de los tres tripulantes que han sido detenidos, había entrado en el país con documentación falsa mejicana, lo que despertó las sospechas de la policía en la Isla de Trinidad.

El velero, de más de 12 metros de eslora y utilizado en competiciones deportivas, había estado inscrito en una regata que se desarrolla entre St. Malo (Francia) y la Isla de Guadalupe.

En ese momento, las autoridades policiales búlgaras, país de procedencia de los tripulantes, alertaron a la agencia antidroga francesa porque sospechaban que la regata podría tratarse de un pretexto para transportar hasta Europa una cantidad desconocida de droga.

La investigación seguida en España permitió acreditar que el velero cargado con la droga se dirigiría hacia las costas gallegas, donde unos "lancheros" recogerían la cocaína para llevarla a tierra y entregarla a un clan de narcotraficantes.

En el registro de la embarcación en la isla de Guadalupe fueron intervenidos catorce fardos de cocaína que arrojaron un peso bruto aproximado de media tonelada.

En la investigación han participado agentes del GRECO de Galicia y de la Brigada Central de Estupefacientes, de las policías de Francia y Bulgaria y de la Oficina de la DEA estadounidense en Madrid.