Viernes, 20 de Mayo de 2011

"Comienza el infierno"

Contador avisa de la dureza extrema que se avecina en "las tres etapas reina"

IGNACIO ROMO ·20/05/2011 - 08:20h

El Giro despierta hoy. Y lo hace con brusquedad. A la vista de la altimetría de las tres etapas de este fin de semana, la ronda italiana ha sido hasta ahora un juego de niños que va a transformarse en una gran batalla, una criba darwiniana. El domingo por la tarde sólo quedarán los más fuertes. Selección natural.

"El viernes empieza el infierno". Lo dijo Contador (Saxo Bank) el miércoles, a través de su cuenta de Twitter. Un mes antes había sido más duro: "El Monte Crostis me da miedo, nunca he visto una cosa similar, se va más allá del límite", señaló sobrecogido cuando comprobó el inquietante descenso de este nuevo mito del ciclismo. Curvas con precipicios horribles. Grava en tramos que serían muy peligrosos incluso asfaltados. Espectáculo asegurado pero ¿a qué precio?

"Va a ser caótico, no hay por qué asumir estos riesgos y no es normal que el director se tenga que subir en una moto y que no haya asistencia de bicicletas", volvió a quejarse ayer Contador.

¿Cómo es el Monte Crostis? La subida es de gran dureza, 14 kilómetros con un 10% de pendiente media y 18% de máxima. Pero lo que acongoja es el descenso. Son 23 kilómetros volando por una carretera estrechísima, donde se mezclan tramos de grava, tierra, cemento y asfalto.

La organización repite que el descenso del Crostis "es seguro. Los ciclistas saben que las medidas de seguridad serán extremas", aseguró Zomegnan, director del Giro. Se han colocado redes en las curvas más peligrosas. Son protecciones que impactan, porque parecen incluso realzar el abismo existente detrás de ellas. Redes azules, como las de las pruebas de esquí. Y colchonetas verticales, amarillas.

David Arroyo (Movistar), segundo en el Giro 2010, dice que las tres etapas supondrán "un desgaste tremendo". Carlos Sastre (Geox) las describe como "las más duras, tres etapas reina".

Los ciclistas se adentran hoy en los Alpes austriacos. La etapa finaliza en el duro Gross=glockner, con rampas del 14%. Algunos no quieren ni ver estas etapas. Como Cavendish: ayer ganó al sprint y hoy abandona el Giro. No es el más valiente del pelotón.