Viernes, 20 de Mayo de 2011

Silvia Grijalba gana el Fernando Lara con una novela de pasiones y engaños

EFE ·20/05/2011 - 01:04h

EFE - La escritora y periodista especializada en musica pop Silvia Grijalba, tras recibir el premio de novela Fernando Lara, que se ha fallado esta noche en una cena de gala celebrada en el Alcázar de Sevilla, por su novela "Contigo aprendí", una historia de pasiones encontradas, de engaños y de ir a contracorriente.

La escritora y periodista especializada en música pop Silvia Grijalba ha resultado ganadora del premio de novela Fernando Lara que se ha fallado esta noche en una cena de gala celebrada en el Alcázar de Sevilla, con una "historia de pasiones encontradas, de engaños y de ir contracorriente".

Grijalba, de 43 años y autora de otros seis libros, tres de ellos también novelas, ha ganado este premio dotado con 120.000 euros con una historia basada en la vida de su abuela a la que definió como una persona maravillosa y que fue un "mito familiar" por su belleza y por haber vivido en Asturias, Cuba y Estados Unidos.

La autora, que dijo haber estado pensando en escribir esta novela durante once años y haber aguardado a la muerte de su padre para hacerlo, aseguró que la vida de su abuela fue "una vida fuera de lo común" llena de "glamour" y propia de los ambientes en los que se movieron artistas como Dorthy Parker.

"Contigo Aprendí" es el título de la novela ganadora de la XVI edición de este premio, con el que Grijalba ha querido encabezar la historia de esta mujer "adelantada a su tiempo" y que en el Nueva York de los años treinta se codeó con Cole Porter y Fred Aster y asistió a la inauguración del Warldorf Astoria.

La novela, que será distribuida en librerías el próximo 21 de junio, cuenta también "la lucha contra los convencionalismos dentro de la alta sociedad" y "una historia de amor muy complicada, en la que la protagonista es capaz de darlo todo", por lo que su autora la definió como de "género mixto, entre la novela de amor y la novela de aventuras".

A la pregunta de si su abuela murió feliz o arrepentida con una vida con tantas emociones, la autora aseguró que cree que terminó feliz porque "nunca habló de arrepentimientos".

También dijo que a la hora de escribir la obra se puso el perfume de su abuela, sacó de paseo sus bolsos de cocodrilo, hasta se puso sus abrigos de piel y, mientras explicaba todo esto, mostró a los periodistas que asistieron a la conferencia de prensa posterior a la entrega del premio, un hermoso anillo que también perteneció a su abuela.

Grijalba confesó que no es fácil convertir en personaje a alguien querido y a quien se ha tratado en la infancia y la adolescencia, pero que una vez iniciada la redacción de la obra era como si su propia abuela le estuviera dictando la peripecia, momento en el que aprovechó para bromear: "No me quiero poner esotérica".

De su abuela dijo haber heredado la pasión aunque no la belleza y recordó cómo de niña se iba a su cama para que le contara historias, como cuando asistía a unos grandes almacenes neoyorquinos y era el propio director quien la atendía.

La autora volvió a bromear entonces con lo que le impresionaban esos relatos: "He crecido en Torremolinos, y allí lo más grande que teníamos era el pez de Espada".

También recordó a los periodistas que hace unos años tomó la decisión, contra el consejo de todos sus allegados, de dejar un puesto fijo en la redacción de un periódico para dedicarse a la literatura, lo que le ha hecho sentirse más libre.

Como portavoz del jurado, el escritor Carlos Pujol, dijo que "Contigo aprendí" ha sido elegida entre las 211 novelas concurrentes de España y América por su "soltura, agilidad, dramatismo y por su ambientación sumamente curiosa" y por lo bien que refleja el mundo de los indianos que volvían de América para, colmados de dinero, establecerse en sus pueblos de origen.

"Se lee maravillosamente bien y acaba de una forma muy sugestiva; es un gran acierto sugerir el final sin cerrarlo definitivamente", añadió el representante del jurado, integrado también por Fernando Delgado, Ángeles Caso, Antonio Prieto y Ana María Ruiz-Tagle.