Miércoles, 16 de Enero de 2008

El Teatro Fígaro toma el nombre de Adolfo Marsillach con "Silencio...vivimos"

EFE ·16/01/2008 - 15:41h

EFE - En la imagen del año 2000, el actor y director de teatro Adolfo Marsillach.

Cuando se cumplen seis años de la muerte de Adolfo Marsillach, su hija Blanca logra "el sueño de toda una vida" con el estreno de "Silencio... vivimos" en el rebautizado Teatro Fígaro que, a partir de ahora, llevará el nombre del actor, director y escritor barcelonés como homenaje a su figura.

Serán los Príncipes de Asturias quienes mañana inauguren esta nueva andadura del teatro madrileño, asistiendo como espectadores a la adaptación teatral que Paco Mir -componente de Tricicle- ha realizado sobre las míticas series de televisión que Marsillach escribió en los setenta.

Su hija Blanca presentaba a los medios este "homenaje personal", como ella mismo lo ha definido, en el que también ha participado Josep María Mestres, haciéndose cargo de la dirección.

Este montaje, en el que, pese a la fusión de textos, sólo se han utilizado las palabras que escribió el propio Marsillach, "evoca muy bien la Barcelona de los 60 y 70" que describió el autor con ese "sello de ironía, sarcasmo y distancia" que siempre lo caracterizó, explicaba su hija.

"Mi padre siempre estuvo 20 años por delante de su tiempo, así que esta obra servirá para que la gente que tenga más de 40 años se divierta por añoranza, y para que los más jóvenes sepan quién fue Adolfo Marsillach", ha comentado Blanca.

Aprovechando esos recursos tan marcados en la escritura del director barcelonés, Mestres ha convertido a los actores de "Silencio... vivimos" -Laura domínguez, Carlos Heredia, Gracia Olayo y Sergio Torrico- "en alter-ego del propio Marsillach", ha explicado.

Como lo hicieron las series "Silencio... se rueda", "Silencio... estrenamos" o la misma "Silencio... vivimos", en esta versión teatral se abordan esas "obsesiones" del autor sobre "los momentos en el que uno puede ser muy feliz o muy desgraciado, sobre todo por causa del amor", ha indicado Mir.

Una serie de escenas en las que se pasa "de la comedia más loca, rozando la farsa, hasta el melodrama" gracias a otro de los recursos habituales que utilizó Marsillach: la cuarta pared, el diálogo con el público que incluso utilizó desde la pequeña pantalla.

A partir de ahora la gestión de este céntrico teatro madrileño, correrá a cargo de Blanca Marsillach y Elise Varela, de Valera Producciones, quienes, con el apoyo de la fundación gallega de arte Feima, ya han realizado un programa completo para el próximo año.