Jueves, 19 de Mayo de 2011

El motor japonés trabajará los fines de semana en verano para evitar apagones

EFE ·19/05/2011 - 09:15h

EFE - Fotografía cedida por TEPCO, operadora de la central nuclear de Fukushima, que muestra las olas del tsunami inundando edificios de la central una hora después del terremoto de 9 grados. TEPCO acelerará las labores para instalar un nuevo sistema de refrigeración en el reactor 2, al tiempo que detectó un aumento de radiactividad en el mar cercano a la planta.

Los fabricantes japoneses de automóviles cambiarán dos jornadas de trabajo en días laborales del verano para operar los fines de semana y no agravar los problemas energéticos de Japón por el terremoto del 11 de marzo.

La Asociación de Fabricantes de Automóviles (JAMA) indicó hoy que sus afiliados cerrarán sus plantas los jueves y viernes entre julio y septiembre para operar sábados y domingos.

La finalidad es evitar una sobrecarga de la red eléctrica en Japón los días de diario, cuando el consumo es mayor y hay riesgo de cortes de luz.

La medida responde a la petición del Gobierno para que se reduzca el consumo energético un 15 por ciento durante el verano, cuando se alcanzan los mayores picos de demanda del año, en las zonas gestionadas por TEPCO y Tohoku Electric, cuya red fue seriamente dañada por el terremoto y tsunami del 11 de marzo.

"Hemos dado prioridad al ahorro de electricidad y la producción estable. La medida tendrá un importante efecto para reducir los picos de demanda de electricidad durante la semana", indicó el presidente de JAMA, Toshiyuki Shiga.

Al igual que los principales fabricantes de coches de Japón, los proveedores de componentes planean tomar una medida similar para reducir el consumo durante los días de mayor demanda en la época estival, al tiempo que han animado a que otras industrias se unan a esa iniciativa.

Hoy, junto con el Ministerio de Industria de Japón, los fabricantes de automóviles comenzaron a reunirse para dar forma a un plan que fortalezca la importante industria de automoción japonesa, afectada por problemas en la cadena de suministros y energéticos tras el devastador tsunami.

En la reunión estuvieron presentes los presidentes de Toyota o Honda y en ella se habló de los problemas que puede suponer la parada de la planta nuclear de Hamaoka para los fabricantes con plantas en la provincia de Shizuoka (sur de Tokio), como es el caso de Suzuki.