Jueves, 19 de Mayo de 2011

La Vitrina de Bob Pop

·19/05/2011 - 08:57h

Después de un cuarto de siglo como referente televisivo del espectáculo pornoemocional, populista y facilón, la mujer que más ha hecho por hacer de los clubs de lectura lugares muy peligrosos para la integridad intelectual y por convertir los dramas humanos en contenidos rentables se retira de la televisión para irse a hacer el mal a otra parte. Y como ella es una mujer sencilla –con una vida sencilla– ha decidido despedirse con un gran espectáculo que grabó en Chicago y al que acudió una pléyade de estrellas invitadas de todo pelaje: Madonna, Tom Hanks, Beyoncé, Tom Cruise –feliz por haber acudido una docena de veces al sofá de la Winfrey– Aretha Franklin, Stevie Wonder y Jamie Foxx, que le cantaron juntos el ‘Isn’t she lovely’, Maria Shriver –que esa misma mañána había aparecido en televisión contando que su ex, Arnold Schwarzenegger había tenido un hijo con otra mujer–Halle Berry, Will Smith...


El Festival de Cannes no es sólo esa "interesante mezcla de arte y dinero", según el director John Sayles. Es también un no parar nocturno de fiestones patrocinados donde no puede faltar la modelo Naomi Campbell quien, todo sea dicho, también ejerció como promotora de un desfile a beneficio de las víctimas del terremoto de Japón que en realidad parecía una treta de la top para acabar con la carrera del resto de modelos, que fueron incapaces de mantenerse de pie sobre unos tacones imposibles en la pasarela y acabaron con los tobillos luxados. A lo largo de las últimas noches hemos visto a Naomi de jarana y acompañada –en orden de aparición– por la editora del Vogue Italia, Franca Sozzani, por su novio ruso y por el músico Quincy Jones, entregadísimo a la causa.


La actriz visitó ayer Madrid, por primera vez como madre, para presentar su nueva película en una rueda de prensa mañanera donde habló hasta de las concentraciones de ‘Democracia Real YA’...