Jueves, 19 de Mayo de 2011

El viejo topo escarba deprisa

El PP teme que las movilizaciones estropeen su victoria

ERNESTO EKAIZER ·19/05/2011 - 08:20h

La frase de Hamlet ante el espíritu de su padre es célebre. "¡Bien dicho, viejo topo! ¿Es que tu puedes escarbar en la tierra tan deprisa? Digno zapador". Y la de Marx sobre la primavera democrática europea de 1848, no menos: "¡Bien has cavado, viejo topo!". Es lo que salta a la mente cuando ves la rapidez con que va creciendo la protesta pacífica de los jóvenes contra la democracia "realmente existente". Una protesta que ha dejado al desnudo el vacío de la campaña electoral del próximo domingo 22 de mayo.

Hace ahora tres meses que, cuando nada sabíamos sobre cómo estaba escarbando el viejo topo, el responsable de comunicación del Partido Popular, Esteban González Pons, a la luz de la ocupación de la plaza Tahrir, en El Cairo, dijo: "Españoles y españolas, valencianos y valencianas, ciudadanos hartos del paro y de la crisis económica, de la crisis de valores y de la crisis social, de la crisis política y de la depresión institucional. Habéis visto a Egipto. El pueblo cuando quiere, puede. Y el pueblo español quiere". González Pons jugaba con fuego.

Pons alaba las revueltas de Egipto y ahora critica a los "radicales" de España

Claro, cuando "el pueblo español quiere", como parcialmente lo ha demostrado estos días en decenas de ciudades y en la Puerta del Sol, la respuesta ha sido que no son tiempos para la lírica, que "estos radicales" están "enturbiando la convivencia" y lo que pedía el cuerpo el primer día era reprimirles. Y así se hizo. El movimiento de protesta, como suele ocurrir, ha ganado en intensidad gracias a los errores y a la desesperación de los grandes partidos. Una desesperación ante lo desconocido e imprevisto. Los partidos vienen a decir: ¿qué hay de lo mío? Es decir: cómo influye esta movilización en los resultados que esperan, segun sus todopoderosas encuestas, esos grandes partidos.

¿Y cómo puede influir? El PP teme que las movilizaciones estropeen una victoria espectacular. El PSOE, a su vez, muy debilitado ante lo que era la crónica de una gran derrota anunciada, intuye que la irrupción de la gente en las calles puede restarle todavía mas votos de una parte de su electorado.

Y parece que los temores socialistas no son infundados. Pintan bastos para el PSOE y la esperanza de conservar Castilla-La Mancha parece eso, una esperanza más basada en la voluntad que en la realidad pura y dura. Se ponga uno como se ponga, el 22 de mayo se celebra la primera vuelta de las elecciones generales