Miércoles, 18 de Mayo de 2011

Cirugía devuelve la sonrisa a muchos niños con parálisis facial

Reuters ·18/05/2011 - 16:47h

Por Frederik Joelving

Injertar un músculo del muslo en el cachete de un niño con la cara paralizada por una cirugía cerebral puede devolverle la sonrisa.

Los expertos aseguran que es una cirugía larga y complicada, sin un resultado garantizado, pero que funciona nueve de cada 10 veces y les proporciona a los niños un tercio de pulgada de recorrido en los extremos de la boca.

"Puedo devolverle una sonrisa de un centímetro", dijo la doctora Tessa Hadlock, cirujana de Massachusetts Eye and Ear Infirmary, en Boston. "Les cambia la vida. A muchos de esos niños se les dice que nunca volverán a sonreír", añadió.

Durante la cirugía, Hadlock transfiere un músculo llamado grácil del interior del muslo al cachete del paciente y lo une con los nervios y los vasos sanguíneos locales.

Este estudio es el primero que mide exactamente cuán grande puede ser la sonrisa con esta cirugía, que ya es de primera elección en adultos, y cómo modifica la calidad de vida de los niños.

En 17 pacientes de 4 a 18 años, el equipo de Hadlock observó que la operación proporcionaba en promedio 8,8 mm de movimiento para producir una sonrisa casi normal, publica Archives of Facial Plastic Surgery.

Dos cirugías fallaron y un niño desarrolló un coágulo sanguíneo, que fue bien tratado. Trece niños respondieron un cuestionario sobre la calidad de vida antes y después de la cirugía: la mejoría fue de más del 25 por ciento.

"Básicamente, hace que el paciente se sienta mejor, interactúe mejor y perciba que es normal. Creo que se subestima la importancia crítica de la sonrisa. Es calve en la comunicación no verbal, la estética y la interacción social", dijo Hadlock.

No obstante, el científico aclaró que la cirugía debe realizarse sólo cuando se descarta la fisioterapia. Incluye todas las complicaciones posibles de otras cirugías, como el sangrado y las infecciones, y cuesta decenas de miles de dólares, aunque la cubren los seguros de salud.

Es más, los más beneficiados son aquellos que ya tuvieron una cirugía mayor. Por ejemplo, a la mitad de los participantes se les había extirpado un tumor cerebral causante de la parálisis facial.

"Lo más importante es manejar las expectativas familiares", indicó Hadlock, que realiza entre 40 y 50 cirugías por año.

Un experto ajeno al estudio opinó que la intervención, que dura hasta 12 horas, es una buena opción para algunos niños y supera a otras alternativas.

"Les brinda un aspecto natural", dijo el doctor Robert T. Grant, director de la División de Cirugía Plástica del Hospital Presbiteriano de Columbia.

Grant señaló que la desventaja es que muy pocos cirujanos de Estados Unidos están entrenados como para hacerla correctamente.

"No es una operación que se puede hacer sin experiencia", insistió, y recomendó a las familias consultar en hospitales universitarios que traten a muchos pacientes por año.

FUENTE: Archives of Facial Plastic Surgery, 16 de mayo del 2011