Miércoles, 18 de Mayo de 2011

La trayectoria de la bala que mató al ladrón apunta que se disparó por detrás

EFE ·18/05/2011 - 15:00h

EFE - El yerno y jefe de seguridad de los joyeros Tous, Lluís Corominas (i), acusado de matar a un presunto ladrón, en la silla de los acusados de la Audiencia de Barcelona. EFE/Archivo

La bala que acabó con la vida del presunto ladrón Sinani Gazmend cuando presuntamente intentó robar en el chalé de los joyeros Tous le atravesó el cráneo desde detrás de la oreja hasta la frente, lo que apunta a que el tiro se efectuó desde un plano inferior o a que la víctima tenía la cabeza agachada.

Así se desprende de las conclusiones de la autopsia practicada al cadáver del fallecido, que han ratificado hoy los dos forenses que la realizaron ante el jurado popular que juzga al yerno de los joyeros Lluís Corominas, para quien la Fiscalía pide 11 años de prisión por matar de un disparo a un presunto ladrón que había intentado entrar a robar en casa de sus suegros.

Los forenses han descrito hoy la trayectoria del disparo que atravesó la cabeza de Gazmend -el segundo tiro impactó en la puerta del vehículo-, que entró por detrás de la oreja izquierda del fallecido y salió por la parte frontal izquierda, dañándole irreversiblemente todo el lóbulo cerebral.

Según los forenses, el disparo se produjo desde la parte más externa a la más interna de la cabeza del fallecido y siguió una trayectoria ligeramente ascendente.

De ello deducen los peritos que el proyectil se disparó desde un plano inferior -pese a que Corominas circulaba en un todoterreno, más alto que el coche de los presuntos ladrones- o que el fallecido tenía la cabeza inclinada hacia abajo.

Esa segunda hipótesis podría ser compatible con la versión de Corominas de que disparó contra los ladrones ante un movimiento brusco de uno de ellos, porque los "nervios" le hicieron creer que el presunto asaltante echaba mano de una pistola.

Los forenses han mantenido hoy que sus conclusiones son acordes a las del informe de balística expuesto ayer ante el jurado popular, que señala que Corominas disparó a una distancia de entre 40 y 75 centímetros del coche de los supuestos ladrones.

Una de las hipótesis apuntadas por los expertos en balística es que el mortal fue el segundo de los tiros y que Corominas lo disparó tras adelantar su coche -en paralelo al de los ladrones pero en dirección opuesta- un máximo de 2,40 metros respecto a su posición inicial.

Sin embargo, en su declaración ante la juez instructora, a la que el jurado popular no tendrá acceso, el ladrón que sobrevivió a los disparos afirmó que el mortal fue el primer tiro.