Miércoles, 18 de Mayo de 2011

Los socialistas franceses intentan superar la crisis

Sarkozy asegura que el PS perdió moralmente la batalla electoral de 2012

ANDRÉS PÉREZ ·18/05/2011 - 01:00h

La líder socialista, Martine Aubry, instó ayer a la unidad desde la sede parisina del PS. MICHEL EULER / efe

El presidente francés, Nicolas Sarkozy, intentó ayer dar el tiro de gracia al Partido Socialista francés (PS), donde los seguidores de Dominique Strauss-Kahn siguen intentando transformar el escándalo sexual en un elogio del martirio de su líder. El presidente susurró en una reunión con sus partidarios que el PS está "descalificado moralmente" para la batalla electoral de 2012. Mientras, la líder socialista, Martine Aubry, intentó sacar al partido de la crisis, llamó a la unidad y reafirmó que seguirán con el calendario de las primarias.

Aubry reunió ayer a la máxima instancia directiva del partido. Para intentar sacarlo del agujero y formular una estrategia de contraataque, quereanude lo que indicaban todos los sondeos y estudios antes del caso DSK: los comicios generales de 2012 son imperdibles para la izquierda, si esta logra concentrarse en los problemas socioeconómicos de fondo, que según los sondeos siguen siendo la principal preocupación, de forma generalizada, de los franceses.

Aubry se abstuvo de anunciar su propia candidatura a las primarias socialistas, que arrancarán a finales de junio y finalizarán en octubre. La dirección socialista mantuvo el proyecto de primarias, desoyendo las voces de varios strausskahnianos que quieren suspenderlas. Aubry obtuvo el apoyo de varios de los políticos más activos y populares del PS, como el alcalde de París, Bertrand Delanoë, y el ex primer ministro Laurent Fabius. La líder socialista concedió a los partidarios de Strauss-Kahn que las televisiones francesas deberían abstenerse de mostrar imágenes del economista esposado, puesto que una ley lo prohíbe.

No obstante, insistió en que lo importante es la "unidad" y que los socialistas "están listos para la cita de 2012". Una opinión que no compartió el alcalde de Lyon, Gérard Collomb, quien pidió que se cancelaran las primarias. Y François Hollande, que sube en los sondeos, no quiso declarar ni una sola palabra.

Sobre el escándalo en sí, Aubry fue cautelosa. "Todos los comentarios que se hagan no tienen ningún sentido. Sólo Dominique y esa mujer saben lo que pasó", y "hay que respetar a la querellante", dijo.

Los partidarios de Strauss-Kahn aún le ven en la carrera para el Elíseo

En el bando conservador, Sarkozy reunió ayer a varios miembros de su mayoría parlamentaria para un desayuno. Durante el encuentro, tras una alusión al escándalo por parte de un parlamentario, el presidente se limitó a hablar de "dignidad". Luego, en privado, espetó: el PS está "descalificado moralmente" para la batalla de las elecciones presidenciales y legislativas de 2012.

El contraataque de Sarkozy es evidente. Y no es la primera vez que el presidente abusa de su posición de intocable para utilizar la filtración indirecta. En un caso como el de DSK, en el que entran en juego tanto las tensas relaciones judiciales entre Francia y Estados Unidos, como la presunción de inocencia, Sarkozy no podía permitirse una carga frontal contra la izquierda. Pero, como político bajo mínimos en los sondeos, no podía privarse de la ocasión de rematar al PS que le ha proporcionado DSK.

"No representa a Francia"

Para el primer ministro, François Fillon, "si los hechos son demostrados, estamos ante un acto grave que no merece ninguna excusa". "La presunta víctima tiene derecho a la Justicia. He oído que la imagen de Francia estaba mancillada. Dominique Strauss-Kahn no representa a Francia", dijo ayer.

El potencial destructivo es enorme para el PS si los socialistas no consiguen quitarse de encima el tono lastimero que intentan imprimir los partidarios de DSK en el aparato, porque aún creen que su director gerente del FMI, acusado de violación en Nueva York, será candidato presidencial.

Una segunda maniobra indirecta fue lanzada desde el clan de Sarkozy. Tras unos dos meses de rumores insistentes, fue el padre de Nicolas Sarkozy quien se encargó de oficializar la buena nueva: Carla Bruni está embarazada, y si todo transcurre con normalidad, parirá para el arranque oficial de la carrera presidencial.

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