Martes, 17 de Mayo de 2011

La hipertensión resistente es común en Estados Unidos

Reuters ·17/05/2011 - 19:14h

Un estudio sugiere que casi la décima parte de los hipertensos de Estados Unidos tendría presión alta continuamente.

"La selección farmacológica inadecuada y la falta de adherencia al tratamiento explicarían un gran porcentaje de esos casos de hipertensión aparentemente resistente", dijo el doctor Stephen D. Persell, de la Northwestern University en Chicago.

Los dos expertos que escribieron un editorial sobre estos resultados hablan de "deficiencias terapéuticas".

El problema, sostienen, muestra la importancia de enseñarles a los médicos cómo combinar varios fármacos efectivamente o convencerlos de que deriven a esos pacientes con hipertensión resistente a los especialistas.

Persell analizó la prevalencia de la hipertensión resistente con datos de una encuesta nacional de salud (NHANES) del 2003-2008 y publica los resultados en la revista Hypertension.

El autor clasificó a los pacientes con hipertensión resistente cuando la presión era de por lo menos 140/90 mm Hg (sistólica o diastólica) y en el último mes habían utilizado tres clases de antihipertensivos o por lo menos cuatro clases de antihipertensivos, sin importar los valores de presión.

El 8,9 por ciento de los participantes reunía esos criterios; es decir, el 12,8 por ciento de todos los adultos tratados.

Los pacientes con hipertensión resistente tendían a ser negros no hispanos y a tener un índice de masa corporal (IMC) superior al promedio, microalbuminuria y macroalbuminuria, filtrado glomerular estimado por debajo de 60 mL/min, y antecedentes de enfermedad coronaria, insuficiencia cardíaca, infarto cerebral y diabetes.

La mayoría de los adultos con hipertensión sin controlar (el 72,4 por ciento) tomaba antihipertensivos de una o dos clases.

En el grupo tratado con diuréticos, la mayoría utilizaba fármacos menos efectivos (por ejemplo, hidroclorotiazida, en lugar de clortalidona) y sólo una minoría tomaba diuréticos de asa o antagonistas de la aldosterona.

"Con una mejor selección de esos fármacos, incluido el uso más intensivo de los antagonistas de la aldosterona, sin duda la prevalencia de la hipertensión resistente habría sido más baja", escribieron los doctores Mustafa I. Ahmed y David A. Calhoun, de la University of Alabama en Birmingham.

"Es posible que la subutilización de tratamientos farmacológicos adecuados se deba a varios factores de los pacientes y los médicos", dijo Persell.

"A menudo, los pacientes suspenden los remedios o no compran las recetas. Si los médicos eligen tratamientos accesibles y con menos dosis (una vez por día), mejorarán la adherencia. Los médicos no aumentan el tratamiento si la presión se mantiene alta en el ambiente laboral y desconocen cuáles son los valores reales en el hogar. Tendrían temor de que esa decisión cause problemas", agregó.

En el caso de los pacientes que no pueden controlar la hipertensión, cuando quieren y pueden tomar varios medicamentos, deberíamos optar por combinaciones farmacológicas lo suficientemente potentes como para actuar según la literatura disponible, finalizó Persell.

FUENTE: Hypertension, 2011