Martes, 17 de Mayo de 2011

Esperanza en un derribo 'a la última'

Se beneficiará de un nuevo método de demolición que le permitirá recuperar parte de sus pertenencias

M. A. C. ·17/05/2011 - 08:20h

Tras cinco días de malas noticias, Amalia Hernández, administrativa de 35 años, recibió ayer la primera buena: van a derribar su casa, pero con un novedoso sistema que permitirá recuperar parte de sus pertenencias.

Amalia es una de las primeras realojadas por el Ayuntamiento de Lorca. El sábado le dijeron que la recolocarían, junto a sus padres y su hermana, en uno de los 30 pisos que una promotora tiene en la urbanización Torres del Obispo. "Al llegar, vimos que el piso no estaba equipado. No había cocina y el baño estaba sin acondicionar". Tuvieron que llamar al Consistorio, que les llevó a un bloque de pisos de moderna construcción.

"Cruz Roja nos ofreció mantas, pero compramos nuevas. No queríamos abusar", explica Amalia con las llaves de la nueva casa en la mano. Hasta que no se aprueben las ayudas, que llegarán aproximadamente dentro de un mes, el Ayuntamiento corre con los gastos. Pero lo que le preocupa más es su vieja casa. El edificio Grial, en la Plaza de los Aprendices, tiene siete años, por lo que le quedan muchos más de hipoteca por pagar. "No sabemos si el seguro pagará algo ni cuántos años tendremos que pagar", comenta. Lo que pide es que los bancos habiliten una fórmula para que, al menos, durante los años que tarden en levantar cabeza, no les cobren. "Sólo les podremos ofrecer el solar cuando la derriben", añade.

La demolición del bloque estaba a la espera de que llegara una máquina especial para que los especialistas del Grupo Cero (como se llama a la brigada de técnicos especializados en estructuras) pudieran desmontar el edificio. La idea es hacerlo planta por planta y depositar los escombros en distintos contenedores para cada piso. "Así esperamos poder recuperar algunas cosas, las más personales", confía una Amalia que acababa de firmar la autorización para el derribo.