Martes, 17 de Mayo de 2011

Un paso ciudadano, ¿de qué?

Los expertos celebran la movilización, pero creen que sus efectos serán pasajeros

CAROLINA MARTÍN ·17/05/2011 - 08:20h

Un momento de la manifestación convocada por Democracia Real Ya el domingo en Madrid. Reyes sedano

Acostumbrados a la apatía social de los últimos años sólo un 3,2% de los ciudadanos militaba en un partido en abril de 2008 y un 9,7% decía estar afiliado a un sindicato, según el CIS, los expertos consultados celebran que parte de la sociedad haya salido del letargo habitual. El pasado domingo, miles de indignados "corrientes y normales", según los convocantes, respondieron a la llamada de la plataforma Democracia Real Ya para demostrar que no son "mercancía en manos de políticos y banqueros".

Los politólogos, sin embargo, dudan de que esta movilización pueda repercutir en las urnas y rechazan que se compare con las revoluciones populares que se han producido en el Norte de África y Oriente Próximo. Hay alguna similitud, como el uso de Internet para la convocatoria, pero el fondo es distinto. El profesor de Ciencia Política de la Universidad Oberta de Catalunya (UOC) Ismael Peña subraya que "lo que echa a la gente a la calle en España son las hipotecas, pero también la clase política que está totalmente desprestigiada"

Si acaso, creen los expertos que los ciudadanos han dado el primer paso de algo, aún indefinido. ¿Un nuevo partido? Es pronto para saberlo y, previsiblemente, no se podrá calibrar hacia dónde van hasta después del 22-M.

La reacción de la gente, explica el profesor titular de Ciencia Política de la UNED Jaime Pastor es "un factor positivo, que genera expectativas de que vaya configurándose un nuevo movimiento social autónomo de partidos y sindicatos".

En su opinión, la gente que salió a la calle el domingo está reaccionando a la crisis y se manifestó para protestar contra "el servilismo de la clase política a los mercados y la corrupción". Según Pastor, aunque el grupo se define como apartidista, no hay duda de que "no es apolítico". Para el politólogo, los ciudadanos demandan otra política y otra izquierda y han encontrado este cauce para expresar su protesta. "El reto es pasar a una movilización sostenida", apunta Pastor.

Hacia la continuidad apunta también la catedrática emérita de Economía Aplicada de la Universidad de Barcelona Miren Etxezarreta, que aprecia cierto tono de "rabieta pasajera" en la protesta del otro día. "Veo la movilización con simpatía porque lo plantea gente que no está de acuerdo con lo que está sucediendo, pero creo que para responder a lo que ocurre hace falta solidez". Algo de lo que carece el movimiento. Por ahora. Y que requeriría converger con otros movimientos con más base, apunta Etxezarreta.

Efectos electorales

En este sentido, el catedrático de Ciencia Política de la Universidad de Valencia Pablo Oñate recuerda que de la mano de Internet "es fácil movilizar a la gente, pero lo difícil es mantenerla activa" para que realmente consigan sus objetivos.

Sin restar importancia a lo ocurrido, que interpreta como "una manifestación del hartazgo de parte de la población ante los actores y procedimientos democráticos", Oñate estima que "esta disconformidad no va a tener significación en las urnas". La razón que justifica su reflexión es que una parte de los movilizados está entre los votantes de partidos alternativos y la otra, entre los que formaban parte, previamente, de la bolsa de abstencionistas.

Para Peña, "el cambio de voto será minoritario porque no hay una propuesta articulada" entre los ciudadanos que manifestaron su malestar. Quizá alguna papeleta irá a IU o ERC, deja caer. Sorprendido con la gran cantidad de gente que se echó a la calle, sin que hubiese una cabeza visible de la convocatoria, el profesor de la UOC destaca lo difícil que es ver un hilo conductor en sus propuestas. "Es como un cajón de sastre ", apunta.

Desde su punto de vista, lo importante será ver "si después del 22-M consiguen sentarse y articular propuestas". Pastor pone de relieve que el mensaje de la plataforma ha evolucionado y que ahora "mira más hacia un mundo, en un sentido muy amplio, de una izquierda social renovada". Mirando al futuro, cree necesario "combinar el uso de la TIC con el arraigo territorial y local de esas redes".

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