Martes, 17 de Mayo de 2011

La Fiscalía de La Haya pide el arresto de Gadafi

El dictador libio está acusado de crímenes contra la humanidad

PÚBLICO ·17/05/2011 - 06:00h

REUTERS - El líder libio saluda a sus seguidores en la explanada del complejo presidencial de Trípoli, el 10 de abril. -

El fiscal jefe de la Corte Penal Internacional (CPI), Luis Moreno Ocampo, pidió ayer el arresto del líder libio, Muamar Gadafi, acusado de crímenes de lesa humanidad por sus ataques a civiles libios desde el inicio de la revuelta en el país magrebí, el pasado 15 de febrero.

Tras el paso dado por la Fiscalía, son los jueces los que tienen ahora la palabra. Según Ocampo, los magistrados podrían emplear "semanas o meses" en decidir si aceptan la solicitud de arresto, la rechazan o piden información adicional a los fiscales.

Pero Ocampo se mostró ayer confiado en que el caso presentado por su oficina es suficientemente sólido. El fiscal aseguró que su equipo ha recabado pruebas sólidas, incluidas algunas que atribuyen a Gadafi órdenes directas para atacar a los civiles.

Junto al aún líder libio, la Fiscalía ha solicitado la detención de otras dos personas de su entorno más cercano: su segundo hijo, Saif al Islam, y su cuñado Abdulá Senusi, jefe de la inteligencia militar del régimen.

Saif al Islam Gadafi y el jefe de los espías libios están también imputados

Los tres forman un triángulo fundamental del régimen libio, según Ocampo, con Gadafi como "autoridad absoluta", su hijo como "primer ministro de facto" y Senusi como "mano derecha" y ejecutor de los crímenes, en alusión a los ataques contra civiles.

"El objetivo de Gadafi era preservar su autoridad absoluta (...), la cual usó para cometer los crímenes", explicó el fiscal argentino, refiriéndose a los insurgentes árabes como una pieza clave en la "denuncia" de los presuntos delitos.

Además de las órdenes directas de Gadafi, Ocampo aseguró ayer que su oficina tiene pruebas directas de que Saif al Islam organizó el reclutamiento de mercenarios, así como que Abdulá Senusi participó en los ataques contra los manifestantes".

Ocampo recordó que las fuerzas gadafistas "atacaron a gente en sus casas y las vías públicas, dispararon a los manifestantes, usaron armamento pesado contra participantes en funerales y situaron francotiradores para matar a los supervivientes", precisó.

Los jueces del Alto Tribunal decidirán si se acepta o no la solicitud del fiscal

Esos crímenes de lesa humanidad, prosiguió el fiscal, todavía se siguen produciendo bajo el control "personal" del líder.

Sin adelantar sus expectativas sobre la opinión de los magistrados, Ocampo aclaró que de emitirse la orden de arresto esta no irá dirigida a la comunidad internacional, sino "a las autoridades libias, que están obligadas a ejecutar" las órdenes de la Corte. Esto complica la posibilidad de capturar a Gadafi mientras siga en el poder en Libia.

El fiscal reconoció a este respecto que no existe ningún acuerdo con Libia que garantice la ejecución de la eventual orden de arresto contra los tres sospechosos (el país magrebí no ha reconocido la potestad de la CPI), pero aclaró que cuenta con pruebas tan "fuertes" que su oficina está "casi lista para empezar un juicio" contra Gadafi.

La investigación prosigue

Mientras los jueces deliberan sobre la orden de arresto de los hasta ahora identificados como "máximos responsables" de los crímenes en Libia, la Fiscalía continúa con sus investigaciones, extendiéndolas a presuntos crímenes de guerra que podrían incluir, entre otros, violaciones sexuales.

Ocampo resaltó la rapidez con la que su oficina está realizando la investigación en Libia desde que el caso le fue remitido en febrero por el Consejo de Seguridad de la ONU.

"Hace menos de tres meses que se nos pidió una investigación imparcial, y hoy [por ayer] ya estamos pidiendo órdenes de arresto", dijo el fiscal al inicio de la rueda de prensa.

La Fiscalía ha presentado un documento de 74 páginas y nueve anexos a los jueces de la Cámara Preliminar que debe decidir sobre los posibles arrestos.

"Hace menos de tres meses que se nos pidió una investigación imparcial"

Las primeras reacciones a la decisión de la Fiscalía de la CPI fueron de alabanza. El ministro británico de Asuntos Exteriores, William Hague, saludó el hecho de que se "pida cuentas" al régimen libio, mientras que su homólogo alemán, Guido Westerwelle, calificó la decisión de "buena y correcta".

La organización Human Rights Watch (HRW) celebró también la imputación de Gadafi y aseguró que la petición es "un primer paso para que se haga justicia" por los "graves crímenes" cometidos en Libia.

"Pedir una orden de detención contra Gadafi muestra que nadie está por encima de la ley. Es la labor del fiscal seguir las pruebas allá donde lleven, aunque se trate de un jefe de Estado", indicó en un comunicado el director del programa de Justicia Internacional de HRW, Richard Dicker.

Dicker señaló que "los civiles libios que han vivido en una pesadilla durante los últimos meses merecen una reparación a través de un proceso judicial independiente" .

El dictador libio reapareció el pasado 11 de mayo, en una reunión con líderes tribales retransmitida por televisión, por primera vez desde que un ataque de la OTAN matara al menor de sus hijos y a tres de sus nietos.