Lunes, 16 de Mayo de 2011

MAYO

Antonio Avendaño ·16/05/2011 - 18:01h

BEAWIHARTA / REUTERS - Yakarta // Quienes utilizan a los niños para mendigar son unos antiguos. Usar monos es el último grito. En Yakarta, el dinamismo de la libre competencia entre los mendigos es tal que ello ha redundado muy favorablemente en las estrategias de optimización de recursos del colectivo. ¡Ah, cuántos países y cuántos sectores económicos, hoy presas del apalancamiento, deberían mirarse en el espejo de los mendigos indonesios, verdadero ejemplo de competitividad y capitalismo avanzado!


DMITRY LOVETSKY / AP PHOTO - Rusia // Hay una novela del legendario escritor norteamericano Thomas Wolfe con el turbador título de ‘El ángel que nos mira’. La estatua de este ángel de piedra recortado contra la luna en la catedral de San Isaac, en San Petersburgo, tiene también algo de inquietante y turbador. La imaginería del arte cristiano de Oriente y Occidente sigue teniendo un fuerte poder de evocación incluso en estos tiempos en que cada vez menos gente en todo el mundo cree en ella.


ANDREY VESELOV / AP PHOTO - Florida // Estos paracaidistas diminutos componen una gigantesca figura que evoca los encajes de ganchillo que solían hacer las abuelas para adornar la mesa camilla o incluso ¡horror! para recubrir la parte superior del televisor. Si las abuelas de antaño pudieran contemplar a estos audaces muchachos, seguro que les recomendaban que invirtieran su tiempo en algo de más provecho que jugarse el tipo haciendo figuritas en el cielo a imitación de los viejos encajes pasados de moda.


SOE ZEYA TUN / REUTERS - China // El buque fluvial cruzando las aguas del Yangon viene a ser como el metro en las grandes ciudades europeas y americanas, aunque en primavera pueda resultar más plácida la vuelta a casa navegando sobre un río que embutido en un vagón bajo tierra. El barco deja atrás un horizonte portuario que se desvanece lenta e irreparablemente, del mismo modo que lo hace el tiempo que ya nunca volveremos a vivir o el rostro de esos amigos a los que apenas vemos.


JOHANNES EISELE / AFP PHOTO - Berlín // Es día de protestas. Se masca la tensión. La Policía vigila las calles en previsión de incidentes. Entre los antisistema a los que conviene tener vigilados figura esta muchacha peligrosamente armada con una tarta de nata que lanzará sin piedad contra los agentes, cuyos compañeros del departamento ya deben estar indagando en qué pastelería de Berlín ha comprado la sospechosa el proyectil homicida. Con la ultraizquierda armada en las confiterías toda precaución es poca.


EMILIO MORENATTI / AP PHOTO - Barbate// Como siglos atrás, las aguas de la almadraba aún no se han teñido del rojo de la sangre de los atunes, pero están a punto de hacerlo. En pocas horas, los atunes rojos serán doblemente rojos, cuando los arpones compasivos acaben con su agonía. La imagen no es sangrienta, pero sí tenebrosa y sombría, como cargada de negros presagios (para los peces, claro, no para los hombres). Todo eso es cierto, sin duda, como hace siglos. Ahora bien: el atún está riquísimo.


DESMOND BOYLAN / REUTERS - La Habana // En ciertos lugares el mayor espectáculo del mundo no es el circo. En La Habana ese espectáculo es mirar el mar embravecido desde El Malecón. Nunca faltan localidades de pie o sentado, la entrada es libre y además incluye inesperados remojones que alegran el día y vienen muy bien para combatir los calores del trópico. Los adolescentes de La Habana puede que no tengan la PlayStation o el iPod, pero tienen el Caribe. En muchos otros sitios, ni una cosa ni otra.


CARLOS BARRIA / REUTERS - China // Como en los anuncios televisivos, esta escalera en el centro financiero de Shanghai parece conducir al cielo, donde esperaría el Dios del Dinero para pedir cuentas a los ejecutivos que han sido buenos en la tierra haciéndose millonarios. En el cielo de los ejecutivos, los ángeles seguro que visten ropa de marca y siguen la evolución de la Bolsa, recordando con melancolía los tiempos en que ellos mismos eran tiburones de las finanzas y se hacían de oro a costa de los incautos.


A. ZEMLIANICHENKO JR / AP PHOTO - Moscú // El pecho cargado de medallas indica que debió ser un hombre valiente. Hoy engaña al tedio de la vejez recordando el coraje de las batallas contra Hitler e intentando conservar en la memoria los rostros de los compañeros caídos. En este momento espera a otros veteranos para conmemorar el aniversario de la caída de Berlín. A sus 86 años y sentado en ese banco solitario, parece un pasajero que esperara pacientemente la diligencia del abismo de la que habló Pessoa.


HANI MOHAMMED / AP PHOTO - Yemen // Mientras dos niños juegan con un paraguas de colores, sus madres participan en las oraciones del mediodía y también en una nueva protesta contra el Gobierno, bajo cuyos disparos ya han muerto más de 150 personas. El paraguas con los colores del arco iris es engañoso. Yemen es hoy un país con apenas dos colores: el negro del nicab que esconde y humilla el rostro de las mujeres y el rojo de la sangre de los asesinados por las fuerzas leales al presidente Saleh.


VINCENT KESSLER / REUTERS - Cannes // Hoy toca atraco. Le robamos el título a Luis Cernuda para glosar esta imagen de Cannes con un trabajador colocando un panel del festival, cuya 64 edición ha sido ilustrada con una elegante y evocadora fotografía de la gran Faye Dunaway tomada en los años setenta. En todo caso, no hace falta leer a Cernuda para saber que las piernas en blanco y negro son de la actriz y simbolizan el deseo, mientras que las peludas en color son del operario y simbolizan la realidad.


JON NAZCA / REUTERS - Málaga // Dos soldados y una chica. Al legionario de la izquierda se le adivina normal, relajado, casi como un civil; a fin de cuentas sólo está haciéndose una foto con una muchacha. Su compañero, en cambio, conserva la posición marcial, como si el hecho de fotografiarse con la chica fuera un acto de servicio a la patria de cuyo éxito dependiera el honor del regimiento. Mientras tanto, ella pensará con sorna para sus adentros: "Relájate, muchacho, sólo es una foto".


ALEX DOMANSKI / REUTERS - Alemania // Tal vez no lo pretenda, pero da toda la impresión de que este conejo se ha sentado sobre las traviesas para vacilarle al maquinista. El conejo, o quizá sea una liebre, se ha levantado hoy desafiante y juguetón, dispuesto a salir disparado nada más que el tren asome el morro por el horizonte. Aun así, el día que se tomó la foto había huelga de maquinistas, con lo cual no sólo tendríamos una liebre burlona, sino algo aún más improbable: una liebre bien informada.


LEE JIN-MAN / AP PHOTO - Seúl // Estos escolares visitan el Museo de Telecom como complemento a su formación en un templo budista donde durante un mes viven como los propios monjes. Tras ver cómo las imágenes planas adquieren milagrosamente realidad y volumen al ser vistas con las gafas de 3D, regresarán al templo para perseguir la quietud del nirvana, que es a su vez una especie de gafas 3D pero a la inversa: unas gafas para quitarle al mundo su realidad, su volumen, su eterno sufrimiento.


JENS WOLF / AFP PHOTO - Alemania // Los cultivos de tulipanes parecen una inmensa bandera de listas rojas y vedes desplegada sobre las delicadas colinas del este de Alemania. La cosechadora cruza lentamente los campos con la suavidad y eficacia de una maquinilla de afeitar, cortando los tallos pero cuidando de no dañar la plantación, como si el conductor fuera un secreto admirador de los cuadros en que Monet o Van Gogh inmortalizaron aquellos tulipanes de antaño que ya nadie podrá segar jamás.


TYRONNE SIU - Hong Kong // Al artista Olafar Eliasson le gusta coquetear con formas emparentadas con la geometría y la óptica. En la feria de Hong Kong ha montado esta instalación al fondo de la cual hay una mujer que nos desconcierta: ¿es parte de la obra o sólo pasaba por allí? Sea como fuere, el fotógrafo la ha integrado en ella. En el hecho de no saber dónde empiezan y dónde acaban ciertas obras actuales reside buena parte de su desconcertante atractivo.


DAVID EBENER / AFP PHOTO - Alemania// No hace falta viajar hasta la lejana Acapulco para contemplar a los clavadistas que se lanzan desde el acantilado para sumergirse en las aguas del Pacífico. Basta con visitar el Parque de Freizeit-Land, en el sur de Alemania, donde los clavadistas mexicanos se imitan a sí mismos, simulando que los trampolines son un acantilando y que la piscina es el Pacífico. No es lo mismo que en Acapulco, pero se le parece. Eso sí, es recomendable que los turistas tengan mucha, mucha imaginación.