Domingo, 15 de Mayo de 2011

La izquierda exige a Rajoy que corte la "xenofobia" del PP catalán

Zapatero avisa de que los conservadores emulan en Catalunya a los Auténticos Finlandeses, partido ‘ultra’ que asusta a la UE. El alcaldable de Barcelona señala ahora a los subsaharianos como portadores de enfermedades

PERE RUSIÑOL ·15/05/2011 - 00:00h

"Le digo al señor Rajoy, que siempre pasa de puntillas por todo, que no se moja en nada, que salga y desautorice al PP de Catalunya, por la dignidad y los derechos humanos de los inmigrantes".

Ayer fue el propio presidente del Gobierno y líder del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, quien pidió solemnemente a Rajoy que frene la "xenofobia" -según SOS Racismo- del partido en Catalunya, que acaba de subir otro escalón tras sostener el alcaldable conservador en Barcelona, Alberto Fernández Díaz, que los inmigrantes traen enfermedades que ya estaban erradicadas. Pero hoy puede ser cualquier otro dirigente o candidato quien reitere la misma petición, porque ni Rajoy ni nadie de su cúpula parece tener intención de desautorizar a su candidato en Barcelona.

No sólo hubo silencio en Génova, sino que el propio Fernández Díaz, que suele consultar sus movimientos con Madrid, volvió a la carga, crecido, y repitió letra por letra su tesis estigmatizadora. Incluso le añadió un detalle: se refería, dijo, sobre todo a los inmigrantes subsaharianos.

"Enfermedades que en la práctica habían desaparecido han sufrido un particular rebrote", insistió Fernández Díaz, "por la incidencia de determinados perfiles de inmigración, como los procedentes de los países subsaharianos". Y luego citó la tuberculosis, la tos ferina y el sarampión como demostración de que las críticas eran una "distorsión".

ICV propone "aislar a este PP" y el PSOE advierte contra el populismo

Zapatero dejó clara su preo-cupación -subrayada también ayer por el vicesecretario general del PSOE, José Blanco, y el líder de Iniciativa per Catalunya Verds (ICV), Joan Herrera- por la deriva del PP catalán ante el silencio de Rajoy, y advirtió de que, lejos de ser una anécdota, podría trascender al ruido típico de una campaña: "Sobre la inmigración, dicen lo mismo que dice la derecha de la derecha en toda Europa. En Finlandia han aparecido los Auténticos Finlandeses; aquí tenemos los Auténticos de la derecha de la derecha", concluyó.

Los Auténticos Finlandeses, un partido de derecha populista especializado en el rechazo a la inmigración, conmocionó el mes pasado la UE tras irrumpir en uno de los emblemas del modelo escandinavo con el 19% de los votos. Tiene el discurso duro de la corriente xenófoba que ha ido ganando terreno en casi toda la UE, salvo pocas excepciones. España es una de ellas porque, según el CIS, el 90% de los electores de extrema derecha vota al PP.

Los conservadores también han situado la inmigración como elemento central de campaña en Catalunya, donde tiene una mayor competencia a la derecha, como ya hicieron en las autonómicas, cuando la propia líder, Alicia Sánchez-Camacho, lanzó un videojuego para liquidar inmigrantes.

Pasión por la naturaleza

El alcaldable de Badalona, Xavier Garcia Albiol, es el exponente más extremo, pero Fernández Díaz le sigue cada vez más cerca: no hay día en que no hable del burka, de las supuestas trampas del padrón o de las enfermedades que llevan "los subsaharianos". Incluso pareció ayer imitar el viejo esquema del Frente Nacional francés de intercalar el rechazo a la inmigración con la pasión por la naturaleza, que allí solía expresar Brigitte Bardot. Entre advertencia y advertencia, Fernández Díaz hizo ayer una promesa: plantará 100.000 árboles.

Aznar: "El discurso socialista es propio de Chávez y Castro, por lo menos"

La dureza de la campaña del PP catalán apenas ha provocado reacciones en Catalunya porque la mayoría de partidos opta por ningunear a la formación, dada su débil presencia municipal. Pero Joan Herrera, líder de ICV, se mostró ayer partidario de dejar de mirar a otro lado: "Este discurso de extrema derecha es el primer virus que tiene nuestra democracia", advirtió Herrera, partidario de "aislar a este PP". "¡No es un problema menor porque Fernández Díaz podría llegar a ser teniente de alcalde de Barcelona con CiU!", recalcó.

Desde Canarias, el vicesecretario general del PSOE, José Blanco, denunció la "doble cara de la derecha" y subrayó que, mientras el candidato de Barcelona hablaba, Rajoy se fotografiaba con inmigrantes. "Es una vergüenza y propio del populismo más rancio", afirmó.

Para los socialistas, se trata sobre todo de una cuestión de derechos y por eso el exabrupto de Fernández Díaz se convierte en un caso práctico que explica bien esta secuencia que el PSOE quiere subrayar para movilizar a los progresistas: existe una continuidad entre derechos humanos, protección social y defensa de lo público que podría sintetizarse en el Estado del bienestar, un modelo en su opinión amenazado si gana el PP.

La dureza de la campaña del PP catalán apenas ha provocado reacciones

No hay líder del PSOE que no lo recuerde: ayer, Carme Chacón advirtió de que el programa de Esperanza Aguirre en Madrid es privatizar "las joyas de la corona" -citó el Canal de Isabel II y los hospitales- para favorecer "el business de sus amigos". O Alfredo Pérez Rubalcaba, que animó a "recordar que el Estado del bienestar en España tiene dos nombres: Felipe González y José Luis Rodríguez Zapatero".

El PP trata de contrarrestar este discurso augurando nuevos recortes de Zapatero, pero al menos un peso pesado, que ayer acompañó a María Dolores de Cospedal, dejó claro que la agenda social del PSOE le asusta. Por roja: "El discurso es propio de Chávez y Castro, por lo menos". Lo dijo José María Aznar.