Domingo, 15 de Mayo de 2011

"Nos hemos sentido como Astérix y Obélix"

Mercè Conesa. Candidata de CiU en Sant Cugat del Vallès. Alcaldesa desde diciembre, se rebela contra quienes califican de "pija" a su ciudad

ALBERT MARTÍN VIDAL ·15/05/2011 - 08:00h

Mercè Conesa.

Mercè Conesa (Terrassa, 1968) heredó su cargo a finales de legislatura del ahora conseller Lluís Recoder. Es amante de la lectura, el cine, las tertulias, el esquí y de su familia numerosa.

¿Algún libro o película que recomiende?

"Yo fui delegada de clase, pero no siempre he asumido el liderazgo"

Me gustó mucho Expiación, de Ian McEwan. Y como película, Memorias de África.

¿Qué trabajos hizo de adolescente?

Envolvía regalos en una juguetería de Matadepera (Barcelona) todas las navidades. También hice canguros. Ya más mayor, mientras estudiaba, fui secretaria de Òmnium Cultural en Terrassa.

¿Qué le aportó estudiar Derecho?

Me sirvió para disciplinarme y me ha predispuesto a, sobre todo, respetar la legalidad antes que nada.

Hizo un máster en innovación y liderazgo. ¿No es innato el liderazgo?

Yo fui delegada de clase, pero en determinados momentos de la vida he querido asumir el liderazgo y en otros no.

Cuando se afilió a Convergència con 23 años, ¿pensó que le ayudaría en su carrera?

No, no, no, no. Siempre he estado interesada por la política. A los 18 años me tocó ser vocal de una mesa y me leí detalladamente los programas de todos los partidos de mi pueblo. Cuando me afilié, ya tenía mi carrera y mi puesto de trabajo como profesora en la universidad. Implicarme con mi país y con mi ciudad desde una vocación nacional me gusta.

¿Se ve dejando la política algún día o se ve más como el president Pujol?

En la vida se pueden hacer muchas cosas. Creo que esto es un servicio público y que es bueno que los mandatos estén limitados. Cuando acabe, me iré a la empresa privada.

¿Hay alguna profesión que prohibiría a sus hijos?

No, los hijos son lo que quieren ser ellos. Tendrán libertad, más allá de que a mí me gustaría que alguno fuera médico.

¿Por qué hay tantos alcaldes que, como es su caso, han sido previamente concejales de Urbanismo?

Es una concejalía que da la visión global de la ciudad. El urbanismo hace que planifiques en global toda la ciudad.

¿Llevaría un imputado en su lista?

Yo no. Tenemos que tratar no sólo de ser honestos, sino también de parecerlo.

¿Le molesta que se diga que Sant Cugat es una ciudad pija?

Sí, me rebela. Esta es una ciudad trabajadora, donde la gente trabaja y mucho. Es una ciudad de calidad, sí, pero no pija. Hay de todo.

En la anterior legislatura fueron ustedes la administración pública más importante en manos de CiU. ¿Cómo se vivía?

A veces nos hemos sentido un poco como en la Galia, como si fuéramos Astérix y Obélix. Pero intentamos gobernar con la máxima lealtad institucional.

¿Recicla usted?

Sí, me fue difícil, pero tengo unas bolsas de colores para que quede claro. Luego está el problema del espacio, en la cocina se me acumula todo, con tres hijos hay mochilas, carteras...

¿Tiene piscina?

Una piscina comunitaria entre 30 vecinos.

¿Cuántos coches tienen?

Dos, uno familiar y uno pequeño que usa mi marido.

¿Hace usted la compra?

No, la hace mi marido.

¿Tienen ayuda en casa?

Sí, una señora por las tardes. Evidentemente tiene contrato y seguro.