Sábado, 14 de Mayo de 2011

La "Alicia" más fiel a su inspiradora, en una nueva edición ilustrada

EFE ·14/05/2011 - 11:20h

EFE - La compañía La Maquineta, durante la presentación del musical "Alicia en el país de las maravillas", basado en el cuento del británico Lewis Carroll y con el que ha obtenido el Premio Nacional de Teatro 2010. EFE/Archivo

El álbum "Alicia en el País de las Maravillas", que acaba de publicarse con ilustraciones de Rébecca Dautremer, hace justicia a la musa del escritor británico Lewis Carroll 159 años después, y la retrata como lo que era: una niña morena, de media melena lisa y triste e inquieta mirada.

Cuando Carroll se inspiró en su amiga de la infancia Alice Liddell para el personaje protagonista de la obra literaria que le encumbró no se podía imaginar que ésta sería ilustrada durante muchos años como una niña de larga melena rubia con tirabuzones y cara de vivaracha.

Las magníficas ilustraciones, realizadas por la ilustradora francesa Rébecca Dautremer (1972), son un fiel reflejo de la foto que el propio Lewis Carroll tomó de la cuarta hija del matrimonio formado por Henry Geoge Lidell, deán del college Christ Church, de Oxford, y su esposa, Lorina Hannah, que cierra el álbum ilustrado que acaba de publicar Edelvives.

Pero no es la primera vez que Rébecca Dautremer, dibujante para prensa, cartelista, diseñadora de juguetes y gráfica, plasma su capacidad para ilustrar, como atestiguan obras anteriores suyas como "Princesas olvidadas o desconocidas", "La gran corriente de aire" o "Diario secreto de Pulgarcito".

El álbum de Alicia, de gran formato con detalles de edición de lujo, los bordes de las páginas tintados y un texto clásico lleno de humor, destaca por sus trabajadas y llamativas ilustraciones, que retratan fielmente a la musa de Carroll añadiendo un toque "manga" a su imagen.

El texto, al igual que las imágenes, respeta de forma íntegra el manuscrito original publicado por el escritor británico en mayo de 1865, un cuento satírico sobre la educación inglesa y la situación política de la época.

En el mismo aparecen famosos personajes inventados por Carroll, como el Sombrerero, la Reina de Corazones o el Conejo Blanco, perfectamente integrados en los coloridos dibujos de Rébecca Dautremer.

Frente a la alocada y pizpireta Alicia que ha llegado desde la época del autor hasta nuestros días, la Alicia de la ilustradora francesa se muestra melancólica, con unos enormes ojos almendrados y un corte de pelo muy francés, idéntico al de la niña que Carroll captó con su cámara en 1858, en el que la pequeña aparece con un ligero vestido en tonos claros en un frondoso jardín.

El libro, voluminoso debido a la inclusión del texto íntegro del manuscrito original, respeta los doce capítulos inventados por Carroll, desde el "Descenso a la madriguera del conejo" hasta el capítulo final: "El testimonio de Alicia".

Junto a las bellas ilustraciones en color, Dautremer ha incluido otras menos llamativas pero igualmente simbólicas, a modo de esbozos de dibujos en blanco y negro y en distintos tamaños.

Para los amantes de esta fábula clásica, la nueva edición de "Alicia en el País de las Maravillas" supone un derroche de creatividad en el que sólo hay que dejar volar la imaginación.

Por Concha Carrón.