Viernes, 13 de Mayo de 2011

Vuelve la protesta social

Más de 200 entidades apoyan la manifestación convocada hoy en Barcelona por CCOO y UGT

J. RAMÓN GONZÁLEZ CABEZAS ·13/05/2011 - 20:47h

AFP PHOTO/Pedro ARMESTRE - Jean-Claude Trichet durante el foro económico celebrado en Madrid este viernes.

Cuando falta una semana para que termine la campaña, los candidatos a la alcaldía de Barcelona ya especulan en voz alta sobre alianzas postelectorales. Xavier Trias admite que nadie tendrá mayoría absoluta y que está preparado para gobernar en solitario si es necesario. El objetivo del veterano candidato es sacar al menos un voto más que Jordi Hereu y defender el principio de la alcaldía para la candidatura más votada. "A partir de ese momento es cuando se pacta se llega a acuerdos", dijo este viernes sin cerrarse a nadie. La jornada se inició por la mañana con un debate radiofónico en cinco a RAC1 y se cerró por la noche con otro debate idéntico en TV3 y BTV.

La campaña vuelve a hervir con la manifestación de Barcelona contra la política de recortes de la Generalitat. Los socialistas han adoptado un perfil discreto y ceden el protagonismo a los organizadores, los sindicatos CCOO y UGT, con el apoyo de más de 200 entidades y asociaciones vinculadas a los movimientos sociales. Bajo la cabecera ¡Basta de recortes!, los convocantes invitan a los ciudadanos a defender las conquistas sociales y los servicios básicos, en un mensaje dirigido al Gobierno de CiU pero que trasciende las fronteras de la Europa del Estado del bienestar, hasta extenderse de hecho en todos los países democráticos.

Trichet avisa

El propio Jean-Claude Trichet, presidente del Banco Central Europeo, declaró este viernes en Madrid que las democracias ya no podrían soportar una nueva crisis que obligase a los gobiernos a hipotecar la riqueza y el bienestar de los estados para salvar a los bancos. "Los ciudadanos no permitirían, por segunda vez, que los gobiernos destinaran un 27% del PIB a evitar un nuevo colapso del sistema financiero", afirmó en una sus habituales pastorales en defensa del rigor y el sacrificio.

En España, donde la brutal tasa de paro ridiculiza el problema del déficit y la deuda, la crisis económica pasa por el estrecho desfiladero del 22-M. En Catalunya la prueba llega habiendo superado el test de las urnas y con un nuevo Gobierno en ejercicio presidido por Artur Mastijeras, pionero del gran ajuste de las administraciones autonómicas impuesto hace justo un año por diktat de urgencia de Bruselas.

Artur Mas anticipa, por tanto, la reacción social ante la política de recortes impuesta por la drástica contención del déficit. La manifestación del sábado es la segunda movilización desde que el pasado 14 de abril unos 10.000 trabajadores del sector público desbordaron la plaza de Sant Jaume y montaron un buen follón bajo el balcón de Palau de la Generalitat. El alcalde Hereu, que entonces cedió el balcón del Ayuntamiento para facilitar el trabajo de los reporteros, no participará en la movilización para "no mezclar [la protesta social] con la táctica electoral", pero insiste en el "desmontaje del Estado del bienestar "que prepara el Gobierno de CiU.
La incógnita es si la agenda social alimentará la campaña en su tramo decisivo o si la tensa pugna entre el Gobierno de la Generalitat y el del Estado decantará la balanza con perjuicio para el PSC. Hereu se ha esforzado en afirmar que intentó influir -en vano- para que los diputados del PSC votaran la moción de CiU sobre el Fondo de Competitividad, para afirmar la marca catalana ante el PSOE.

Artillería electoral

Todo esfuerzo es poco para intentar explotar este episodio como artillería electoral o, por el contrario, evitar el impacto de la metralla. El portavoz del Govern, Francesc Homs, reclama el apoyo de los agentes sociales y sindicales para "hacer frente al Gobierno socialista y su tacañería contra los intereses de Catalunya en materia de financiación, sanidad, enseñanza y Cercanías". Por su parte, Duran i Lleida dice sentir "vergüenza" por los 25 diputados del PSC, que "no sirven de nada en Catalunya" y afirma que el partido "desprecia la ciudadanía y ofende su inteligencia".

La áspera pugna política muestra síntomas de fatiga creciente, pero hay expectación sobre la asistencia y el tono de la movilización de hoy en Barcelona. Apenas algunos diputados socialistas estarán "a título personal", mientras que, una vez más, ICV se volcará, como ERC. Tras la rúa del Barça, vuelve la rúa social.