Viernes, 13 de Mayo de 2011

¿Cuál es mejor forma de saber si el consentimiento es informado?

Reuters ·13/05/2011 - 18:15h

Por Frederik Joelving

Los pacientes podrían conocer por igual cómo será su próxima cirugía a través de un papel o videos y consultas con enfermeras.

Un nuevo estudio puso a prueba si la participación de enfermeras para educar a los pacientes, o mostrarles un video, aportaba alguna ventaja frente al documento escrito de consentimiento antes de una cirugía de reemplazo de rodilla.

"La recuperación demora y, si bien las complicaciones pueden ser devastadoras, son poco frecuentes y la mayoría de los pacientes recupera la funcionalidad con poco dolor", dijo el doctor James H. Lubowitz, que no participó del estudio.

Aun así, una rodilla artificial no es lo mismo que la rodilla normal. "Es metal, plástico y cemento óseo. Los pacientes que esperan recuperar la normalidad se desilusionan, lo que destaca la importancia de la educación prequirúrgica de los pacientes", dijo Lubowitz, que dirige el Instituto Ortopédico Taos, en Nuevo México.

En el estudio, los autores dividieron en tres grupos a 151 pacientes a los que se les iba a realizar un reemplazo total de rodilla en el Centro Médico de Asuntos de Veteranos de Minneapolis.

Todos los pacientes pasaron por el proceso de consentimiento computarizado del hospital llamado iMedConsent. Pero un grupo recibió también material escrito sobre los riesgos y los beneficios de la cirugía y el segundo grupo vio un video.

El tercer grupo recibió el material, vio el video y conversó con una enfermera para obtener más información.

Los pacientes respondieron un cuestionario sobre la cirugía después de firmar el consentimiento informado, la mañana de la operación y seis semanas después. En general, tenían un nivel de conocimiento de la cirugía de entre el 75 y el 80 por ciento, sin diferencia entre los grupos.

Pero los que dijeron que estaban satisfechos con el proceso de consentimiento tendían a recordar mejor los riesgos y los beneficios de la operación.

"Esperábamos que un proceso de información más intensivo diera mejores resultados", dijo el doctor Terence Gioe, del Centro Médico de Asuntos de Veteranos de Minneapolis y que dirigió el estudio.

"Podríamos hacer más si sólo entregamos material escrito para que los pacientes puedan revisar y preguntar después de la primera consulta", agregó el experto, sobre los resultados publicados en la edición en internet de la revista Arthritis Care and Research.

El equipo de Gioe sugiere que el consentimiento informado estandarizado más material escrito sería todo lo que necesita un paciente para comprender qué sucederá. Pero Lubowitz no está tan convencido. Dijo que el estudio tuvo varias limitaciones.

"No diría que el video ayuda o que la educación a cargo de una enfermera es innecesaria, ni insistiría en que ambos son necesarios", dijo.

En algunos casos, el uso de un video o la participación de una enfermera sería extremadamente valiosa, añadió.

FUENTE: Arthritis Care and Research, 11 de abril del 2011