Viernes, 13 de Mayo de 2011

Terapias de uso común dan buen resultado en acalasia esofágica

Reuters ·13/05/2011 - 18:02h

Los pacientes con el esófago contraído por acalasia se recuperan bien si los médicos utilizan un balón de inflado repentino para forzar la apertura esofágica o realizan una miotomía de Heller para cortar las fibras del músculo esofágico, según revela un estudio.

La investigación sobre 201 voluntarios fue publicada en New England Journal of Medicine.

Esto aparece cuando a la miotomía de Heller se la está considerando el procedimiento de elección para tratar la acalasia.

Cada año, una de cada 100.000 personas desarrollan ese trastorno, que impide que el esfínter se relaje mientras la persona traga y el músculo blando del esófago no impulsa la comida hacia el estómago.

En un ensayo randomizado para comparar la dilatación neumática con la miotomía laparoscópica de Heller, un equipo de Europa utilizó la escala de Eckardt (de 0 a 12 puntos) para evaluar síntomas (pérdida de peso, dificultad para tragar, regurgitación y dolor de tórax).

A los dos años, al 86 por ciento de los 95 pacientes tratados con dilatación neumática por balón se lo consideró un éxito terapéutico (con un puntaje de 3 o menos), a diferencia del 90 por ciento de los 106 pacientes tratados con miotomía de Heller y funduplicatura de Dor.

La presión en el esfínter fue de 10 mmHg para la técnica de Heller y de 12 mmHg para la dilatación neumática.

Las dilataciones se realizaron por lo menos dos veces porque los médicos habían utilizado inicialmente un balón de 35 mm inflado a 8 psi durante 1 minuto. Eso provocó perforaciones esofágicas en cuatro de los primeros 13 pacientes (a los 13 se los excluyó del análisis final).

Luego, se utilizó un balón de 30 mm en el primer procedimiento, seguido de uno de 35 mm entre una y tres semanas después. Si el puntaje de Eckardt aun permanecía por encima de 3, se realizaba un tercer procedimiento con un balón de 40 mm.

La técnica de Heller falló en 15 de los 106 pacientes y se los trató con dilatación.

La dilatación no dio resultado en cuatro pacientes y 23 volvieron a tener síntomas. A 17 se les realizó una nueva dilatación, que no funcionó en cinco de los 23 pacientes. A todos se los derivó a cirugía.

El 12 por ciento de los pacientes tratados con miotomía sufrieron un desgarro muscular; el 4 por ciento del grupo tratado con dilatación tuvo una perforación esofágica.

El riesgo de falla, sin importar el tratamiento, fue 2,8 veces más frecuente en los pacientes con dolor de tórax diario previo; 3,5 veces más frecuente en pacientes con esófago de menos de 4 cm de ancho, y 1,3 veces más común cuando el esofagograma después del tratamiento revelaba una columna mayor de 10 cm. Tener menos de 40 años era un factor de riesgo.

"La miotomía laparoscópica de Heller con la funduplicatura de Dor no tiene una tasa de éxito terapéutico superior a la dilatación neumática como tratamiento primario de la acalasia, por lo menos después de un promedio de 43 meses", concluye el equipo.

En un editorial sobre el estudio, el doctor Stuart Jon Spechler, del Centro Médico Southwestern de la University of Texas en Dallas, escribió que si los pacientes no pueden decidir qué tratamiento prefieren, él prefiere "la dilatación neumática porque sé que hacer si llega a fallar: cirugía".

Spechler opinó que "quizás, el camino hacia la miotomía de Heller debería allanarse con distensiones bien realizadas".

El trabajo del grupo conocido como European Achalasia Trial Investigators se realizó en 15 centros de cinco países.

FUENTE: New England Journal of Medicine, 12 de mayo del 2011