Miércoles, 16 de Enero de 2008

Eslovenia pide una solución para Kosovo "no aplicable a ninguna otra situación"

EFE ·16/01/2008 - 11:43h

EFE - El presidente del Parlamento Europeo, Hans-Gert Pottering (d), saluda al primer ministro esloveno, Janez Jansa, durante el encuentro que mantuvieron con motivo de la Presidencia de turno de la Unión Europea por parte de Eslovenia en Ljubljana, Eslovenia, el pasado 8 de enero.

El primer ministro esloveno y presidente de turno de la UE, Janez Jansa, ha afirmado hoy que la situación de Kosovo requiere "una solución especial" basada en un enfoque "no aplicable a ninguna otra situación en el mundo".

Ante el Parlamento Europeo, Jansa ha dado por sentado que las expectativas de que las autoridades serbias y kosovares pacten una posición común sobre el estatuto de la región "se han agotado" y alertado de que "posponer reiteradamente la solución puede desestabilizar una gran parte de los Balcanes Occidentales".

"Estamos de acuerdo en que el statu quo actual no es sostenible y en que la cuestión de Kosovo exige una solución especial, que no puede aplicarse a ninguna otra situación en el mundo", ha agregado.

La cuestión de Kosovo, provincia serbia de mayoría albanesa cuyas autoridades prevén declarar su independencia, suscita cierta disensión en el seno de la Unión Europea.

Una mayoría de Estados miembros han adelantado que le reconocerán como nuevo país, pero algunos con cuestiones territoriales internas, como Chipre, Grecia, Eslovaquia y España, se han mostrado cautos.

La Presidencia eslovena, ha subrayado hoy Jansa, trabajará sobre la base del "consenso establecido hasta ahora" en la UE, que se limita a contemplar el envío de una misión civil que garantice la estabilidad de la provincia.

Pero Eslovenia tratará también de "coordinar soluciones que tengan el más amplio apoyo en la UE y garanticen al tiempo la estabilidad a largo plazo de la región", ha dicho Jansa.

El primer ministro, cuyo país formaba parte de la antigua Yugoslavia, ha advertido de que la resolución de la cuestión kosovar resulta clave para la evolución del resto de la región balcánica, en particular para Macedonia, país que acoge también una importante minoría albanesa, y para la propia Serbia.