Viernes, 13 de Mayo de 2011

Los talibanes vengan a Bin Laden con una matanza en Pakistán

Un doble atentado suicida contra una academia de policía causa al menos 80 muertos y un centenar de heridos

IGNACIO ROBLEDA ·13/05/2011 - 06:21h

Los talibanes paquistaníes iniciaron ayer la sangrienta venganza por la muerte del líder de Al Qaeda, Osama Bin Laden, a manos de comandos Navy Seals de EEUU. El primer zarpazo fue un doble atentado suicida que causó una masacre entre los cadetes de una academia de policía del Cuerpo de Fronteras en la localidad de Shabqadar, a 30 kilómetros de Peshawar.Dos kamikazes en sendas motocicletas se inmolaron sucesivamente, causando más de ochenta muertos y 120 heridos, que fueron trasladados a los principales hospitales de la zona. Muchos, al Lady Reading de Peshawar, donde anoche había al menos cuarenta cadetes en estado grave.

La mayoría de las víctimas son de este cuerpo de seguridad, pero también hay civiles.Los cadetes estaban fuera del cuartel esperando los autobuses y furgonetas que iban a llevarlos de permiso durante diez días, tras seis meses de entrenamiento, “representado así un objetivo fácil para la insurgencia”, explicó el responsable de la Policía fronteriza, Muhamad Akbar Hoti. Las explosiones causaron enormes daños materiales, entre ellos doce vehículos destrozados, y graves desperfectos en una veintena de comercios de la zona.

Los talibanes de Pakistán (TTP, Tehrik-i-Taliban Pakistan), que ya habían advertido que vengarían la muerte de Bin Laden, se atribuyeron en conversación telefónica la autoría del ataque a través de uno de sus portavoces,
Ehsanullah Ehsan. Y amenazaron con “mayores ataques en Pakistán y Afganistán”.

Aún así, en Pakistán diversos analistas y fuentes dudan de que verdaderamente hayan sido los talibanes paquistaníes los que se encuentren detrás de este doble atentado, recordando que ya en el pasado se han atribuido ataques perpetrados por otros grupos. En este caso, explicaba a la BBC un periodista del diario Dawn, Ismail Khan: “Podrían haber aprovechado la oportunidad del ataque para ganar credibilidad después de las amenazas vertidas tras la muerte del líder de Al Qaeda”.

El jefe de la Policía local, Liaqat Ali, no descartaba que lo hubieran llevado a cabo miembros del TTP, aunque subrayaba que coincidía con la naturaleza de los ataques perpetrados por la insurgencia talibán afgana. Otras fuentes citadas por el New York Times sostenían como más factible que “el ataque lo haya llevado a cabo la insurgencia talibán, establecida en la región pakistaní de Mohmand” y que está siendo objeto de una dura ofensiva del Ejército pakistaní desde hace mes y medio, en una campaña que ya dura más de dos años y que busca echarlos de la región.

La insurgencia talibán en Mohmand está encontrando refugio en el lado afgano de la frontera, en la provincia de Kunar. Además, los ataques contra el cuerpo de policía fronteriza se suceden desde 2007. Un cuerpo que no participa de las operaciones del Ejército pero que sí es blanco habitual de este tipo de atentados, ya que está desplegado en los puntos de control de las zonas fronterizas, fundamentalmente en la provincia de Khyber-Pakhtunkhwa, así como en tareas de seguridad en embajadas y consulados extranjeros en las principales ciudades del país.

Explicaciones del espionaje

Este viernes fue un día donde la seguridad del país se vio sacudida desde primera hora de la mañana, pero que ya estaba bajo gran tensión y alerta durante toda la jornada. En el Parlamento y a puerta cerrada se sucedieron las intervenciones del jefe del Ejército, el general Ashfaq Parvez Kayani, y del jefe de los servicios secretos (ISI, Inter-Services Intelligence), Ahmad Shuja Pasha, para dar explicaciones sobre la operación de las fuerzas especiales de EEUU en Abbottabad para matar a Bin Laden.

De Pasha trascendieron algunas de sus palabras en las que aseguró ante el Parlamento que las relaciones con sus homólogos de la CIA son “prácticamente nulas”. Precisamente estos días, según publican diversos medios paquistaníes, se ha conocido que el tema principal de la reunión de Shuja Pasha con el jefe de la CIA, Leon Panetta, en sus cuarteles generales de Langley (Virginia) el pasado 11 de abril, fue dónde se encontraba Bin Laden. Estados Unidos llevaba desde julio vigilando su residencia paquistaní.

Desde la muerte de Bin Laden, ayer también se produjo el cuarto ataque con aviones no tripulados operados por EEUU en la región de Waziristán del Norte. Los drones norteamericanos lanzaron dos misiles contra un vehículo a 40 kilómetros de la principal ciudad de la zona, Miranshah, causando la muerte de cuatro insurgentes.