Jueves, 12 de Mayo de 2011

Médicos realizan procedimiento cardíaco antes de usar fármacos

Reuters ·12/05/2011 - 16:53h

Por Frederik Joelving

Menos de la mitad de los estadounidenses con enfermedad cardíaca estable recibe los fármacos que las guías recomiendan antes de someterse a un procedimiento cardíaco invasivo.

Aun así, ese procedimiento costoso, conocido como intervención coronaria percutánea (ICP), tiene pocos beneficios comprobados comparado con el tratamiento farmacológico y puede causar efectos adversos.

"Siempre aliento a los pacientes a ser miembros proactivos de su equipo de salud, y deberían preguntarles a los médicos si están recibiendo la mejor medicina", dijo el autor del estudio, doctor William B. Borden, del Centro Médico Weill Cornell de Nueva York.

En una ICP, un cardiólogo guía por una arteria un catéter plástico hasta el corazón para identificar placas de colesterol, que estrechan el paso de sangre por las arterias y reducen el suministro de sangre al corazón.

Esto causa dolor en el pecho y otros síntomas durante el ejercicio. Luego, el médico infla un balón en el extremo del catéter para romper la placa y coloca una malla metálica (stent) para mantener abierta la arteria.

El procedimiento no es mejor que los fármacos en pacientes sin un infarto previo.

En el estudio, publicado en Journal of the American Medical Association, el equipo de Borden utilizó datos de más de 1.000 hospitales de Estados Unidos para determinar con qué frecuencia se le indicaban fármacos a los pacientes antes de realizarles la ICP.

Se incluyeron más de 467.000 pacientes con dolor torácico por obstrucciones en arterias cardíacas (enfermedad coronaria estable).

El 44 por ciento de los pacientes había tomado los fármacos recomendados (estatinas para reducir el colesterol, aspirina y antihipertensivos) antes de que se les realizara una ICP. Luego del procedimiento, la cifra aumentó a casi dos tercios. Entre el 2005 y el 2009, esas tasas aumentaron apenas unos pocos puntos porcentuales.

Cada año, se le realiza una ICP a más de 1 millón de estadounidenses, a un costo que supera en más 10.000 dólares el de los fármacos. En algunos pacientes, puede ser mejor que los medicamentos, pero a muchos les va muy bien con los fármacos únicamente.

Borden concluyó: "Esperamos que nuestro estudio demuestre la importancia de tratar a los pacientes antes de colocarles stent".

FUENTE: Journal of the American Medical Association, online 10 de mayo del 2011