Jueves, 12 de Mayo de 2011

Corominas alega que temió por su vida y que actuó para proteger a sus suegros

EFE ·12/05/2011 - 12:45h

EFE - El yerno y jefe de seguridad de los joyeros Tous, Lluís Corominas, acusado de matar a un presunto ladrón, en la silla de los acusados de la Audiencia de Barcelona.

El yerno de los joyeros Tous Lluís Corominas ha alegado hoy que disparó contra los presuntos ladrones por "instinto" al temer por su vida y que actuó, no como responsable de seguridad, sino "como un yerno sufriendo por la vida de sus suegros".

Corominas, para quien la Fiscalía pide 11 años de prisión por matar a un presunto ladrón que entró a robar a la casa de los joyeros, ha declarado durante más de cuatro horas, en un interrogatorio en el que se ha negado a responder a la acusación particular ejercida por la familia de la víctima y que, en respuesta a una última pregunta del tribunal, ha zanjado confesando: "estoy muy arrepentido".

El yerno del matrimonio de joyeros ha esgrimido de nuevo la coartada de la legítima defensa para justificar que la tarde del 9 de diciembre de 2006 acudiera con su pistola al chalé de los Tous y disparara a dos supuestos ladrones que no iban armados, a uno de los cuales mató, mientras que el segundo logró esquivar la bala.

No obstante, hoy ha cambiado sustancialmente la versión que ofreció en su declaración ante la juez instructora del caso, cuando se presentó como el director de seguridad de los joyeros y aseguró que se acercó al coche donde estaban los ladrones porque pensó que eran una pareja en un momento de intimidad a la que debía avisar de la presencia de unos supuestos asaltantes.

Corominas ha restado importancia al curso de dirección de seguridad que realizó en 2004, a su licencia de armas, su afición al tiro olímpico y hasta la placa que le acreditaba como jefe de seguridad y ha mantenido que nunca ejerció esa responsabilidad para los joyeros Tous.

En ese sentido, ha explicado que cuando acudió al chalé de los Tous alertado por el vigilante "actuó en todo momento como familiar, como persona agredida", en definitiva "como un yerno sufriendo por la vida de sus suegros".

Según la versión que ha mantenido hoy, Corominas fue a la vivienda de los joyeros provisto de una pistola porque el vigilante de seguridad de la casa le sugirió que así lo hiciera, ya que temía que los ladrones fueran armados.

El procesado ha explicado que estaba sumamente nervioso, porque, pese a que se aseguró por teléfono de que sus suegros no estaban en casa, ignoraba si había alguien en el chalé contiguo, donde vive con su familia otra hija de los Tous.

Cada vez más inquieto porque los Mossos no llegaban, pese a haber sido avisados, Corominas ha explicado que se acercó con su vehículo al coche donde estaban dos de los ladrones, con la intención de evitar que pudieran huir los intrusos que merodeaban por la casa, pero convencido de que el automóvil estaba vacío.

"Nunca en la vida me imaginé que dentro había alguien. Si no, le juro por mis hijas que no salgo", ha resaltado Lluís Corominas en tono vehemente.

El acusado ha añadido que, al percatarse de la presencia de dos personas en el coche, les dio el alto y, tras unos instantes de intercambio de gritos, observó un "movimiento muy brusco" de uno de los asaltantes que, debido a los nervios, le llevó a interpretar que esgrimía una pistola.

"Me vi muerto, muerto. Y el instinto me llevó a defenderme", ha relatado Corominas, que ha precisado que efectuó los disparos sin mirar a dónde apuntaba.

El procesado ha argumentado que dio otra versión en su declaración en instrucción debido a la situación de estrés en que se encontraba los días posteriores a su detención, cuando pasó de ser "un padre de familia" a encontrarse esposado delante de un juez.

"¿Usted se imagina cómo me encontraba yo?", ha preguntado Lluís Corominas a la fiscal, tras proclamarse "una persona honrada, sin antecedentes" que actuó como habría hecho cualquier otro ciudadano "para defender a los suyos" y ayudar a los Mossos d'Esquadra a capturar a unos ladrones.

Tras acabar con la vida de uno de los presuntos ladrones, Corominas encañonó al otro asaltante -que se encuentra huido de la Justicia desde que abandonó la prisión preventiva- y lo retuvo en el suelo hasta que llegaron los Mossos d'Esquadra.

El yerno de los Tous ha admitido que cuando ocurrió el homicidio estaba atemorizado por la oleada de robos violentos en urbanizaciones en Cataluña y ha destacado que, precisamente, dos días antes acababa de ser secuestrado un niño de cuatro años en Begur (Girona).