Jueves, 12 de Mayo de 2011

Cinco años de cárcel para Demjanjuk por la muerte de 28.000 judíos

El ucraniano ha sido condenado por colaborar con los nazis en el campo de Sobibor

PUBLICO.ES / EFE ·12/05/2011 - 13:10h

El presunto criminal nazi de origen ucraniano John Demjanjuk , de 91 años, llega en una silla de ruedas a la quinta y última jornada de su alegato. EFE

La Audiencia de Múnich condenó hoy a cinco años de cárcel al ucraniano John Demjanjuk, de 91 años, por complicidad en la muerte de unos 28.000 judíos en el campo de exterminio nazi de Sobibor, en la Polonia ocupada, donde ejerció como guarda voluntario.

Esta resolución pone el punto final a los 20 años que Demjanjuk lleva lidiando con la justicia. En 1988, Israel le condenó a morir en la horca como el presunto "Iván el Terrible" del campo nazi de Treblinka, sentencia revocada cinco años después al probarse que esa identidad correspondía a otro ucraniano.

En 1988, Israel le condenó a morir en la horca como el presunto "Iván el terrible" Este último proceso contra Demjanjuk se abrió en Múnich el 30 de noviembre de 2009 tras la entrega de EEUU, donde vivía el acusado desde los años cincuenta, a Alemania después que su familia agotara todos los recursos para impedir su traslado.

Comenzó así un proceso marcado por la ausencia de testigos para identificarlo debido a la falta de supervivientes. La acusación basó entonces sus argumentos en la hoja de servicios del guardia 1393, según la cual Iwan Demjanjuk, su nombre de pila antes de emigrar a EEUU, fue uno de los 120 "Trawniki", guardas elegidos por los nazis para controlar a los reclusos, que tenía el campo.

Los "Trawniki" eran los guardas elegidos por los nazis para controlar a los reclusos. La acusación prueba que el procesado sirvió como tal en Sobibor entre marzo y septiembre de 1943, año en que se desmanteló el campo de exterminio.

La defensa argumentaba que desplegó estas funciones, obligado por los nazis y recordó a lo largo del juicio que varios de los oficiales de las SS encargados de darles órdenes fueron absueltos por la justicia alemana en 1966.

Tanto la fiscalía como la acusación particular, construyeron sus alegatos para que Demjanjuk, recibiera una sentencia simbólica, por la avanzada edad del procesado y el tiempo transcurrido.

La salud del acusado

John Demjanjuk ha asistido a todo el proceso en silla de ruedas comunicándose sólo a través de su intérprete al ucraniano, generalmente para expresar su malestar físico.

Demjanjuk se encontraba en prisión preventiva desde su entrega a Alemania y su juicio se desarrolló con un máximo de dos vistas por semana, de no más de 90 minutos cada una, a petición de la defensa, por su estado físico y su edad.