Jueves, 12 de Mayo de 2011

Escapada ‘low cost’ a Tampere

La tercera ciudad de Finlandia combina una animada vida cultural con un entorno de naturaleza tranquila entre lagos y cabañas de madera, alejado del turismo de masas y las altas temperaturas.

PÚBLICO ·12/05/2011 - 12:04h

Tampere está situada en el istmo formado por los lagos Näsijärvi y Pyhäjärvi, al amparo del rápido Tammerkoski.

Tampere es la ciudad interior más grande de Finlandia y de todos los países nórdicos y desde hace unas semanas está comunicada con Málaga y Alicante a través de la aerolínea Ryanair. Está situada en el istmo formado por los lagos Näsijärvi y Pyhäjärvi, al amparo del rápido Tammerkoski, considerado el verdadero ‘padre' de Tampere, ya que en torno a este torrente de agua se inició el desarrollo industrial de la ciudad. Hoy en día, ambas riberas están conectadas por ocho puentes, de los que tres son de tránsito exclusivamente peatonal. Es una ciudad para pasear y también para descansar en sus parques y zonas verdes, que cubren 2.400 hectáreas, aproximadamente 100 metros cuadrados por habitante.

La historia de Tampere está ligada a la de sus fábricas y molinos que se desarrollaron con la industrialización de finales del siglo XIX, y que hoy se han reconvertido en originales espacios culturales. En total hay unos 100 museos en Tampere y alrededores, algunos de ellos de lo más insólito, como el Museo del Espionaje o el de Lenin. Éste último se erige en el lugar donde Lenin y Stalin se encontraron por primera vez, en 1905.

Como cuna de la industria finlandesa, una parte esencial de la arquitectura de Tampere está ligada a su patrimonio industrial, aunque también hay bonitos ejemplos del art-nouveau finlandés, como la Casa Tirkkonen, construida en 1906 y restaurada en 1986 por el famoso arquitecto finlandés Lars Sonck. La Catedral de Tampere destaca asimismo por su interior y los frescos que la decoran.

Tampere es, sobre todo, un destino de naturaleza y paisajes. Es muy recomendable hacer un crucero por los lagos y pasar un día -o varios- en el bosque, disfrutando de los placeres del verano como un finlandés más: paseando en canoa, pescando, haciendo una barbacoa en la cabaña de madera y, por supuesto, tomando una sauna con chapuzón, todo un clásico de la vida saludable del norte.

Asimismo, a 2,5 kilómetros del centro, el barrio único de Pispala es otro de los must por ser considerado el distrito más bello de la ciudad. Es una maravilla conocer la historia de esta colina granítica a través de fascinantes relatos y dejarse inspirar por este barrio que ha sido residencia de artistas, por sus casas, callejuelas, galerías, el precioso paisaje de los dos lagos y, sobre todo, su famosa sauna.