Jueves, 12 de Mayo de 2011

El FMI alerta del riesgo de una "generación perdida" en España

Por el elevado paro juvenil por el estallido de la burbuja inmobiliaria. El organismo elogia las medidas de ajuste de España

AGENCIAS ·12/05/2011 - 11:35h

AFP - El director gerente del FMI, Dominique Strauss-Kahn.

El último informe del Fondo Monetario Internacional sobre la situación en Europa ha alertado del creciente riesgo al que se enfrenta España de "una generación perdida" debido al incremento del desempleo juvenil durante el período de crisis. 

"El paro juvenil, en particular, se incrementó sustancialmente y en casos extremos como el de España, casi uno de cada dos jovenes trabajadores está sin empleo, incrementando el riesgo de una generación perdida", indica el informe.

En este sentido, el documento subraya las divergencias existentes en el comportamiento del mercado laboral de los países europeos, ya que la tasa de paro apenas repuntó en países como Alemania o Noruega, mientra experimentó un marcado incremento en otros como España e Irlanda, donde el pinchazo de la 'burbuja inmobiliaria' dejó sin empleo a muchos trabajadores poco cualificados. "En Irlanda y España, la corrección en los flujos de crédito que siguió al estallido de la burbuja inmobiliaria desencadenó una extensa pérdida de empleos en el sector financiero y de la construcción", apunta el documento.

El informe critica la falta de fortaleza política para adoptar medidas macroprudenciales

El informe asegura que, tanto en el caso de Irlanda como de España, no hubo suficiente fortaleza política para aplicar medidas fiscales y herramientas macroprudenciales que gestionaran los ciclos del crédito y la vivienda.

Aún así, el FMI reitera sus elogios a las reformas adoptadas por España, que han permitido alejar al país de la evolución del resto de países de la periferia de la zona euro. "Las reformas a nivel nacional adoptadas permitieron a España desligarse a principios de 2011 de otros países de la periferia de la eurozona", afirma la institución.

A este respecto, el FMI destaca la reforma de las pensiones adoptada en países como España, Francia o Grecia, que amplía el periodo de contribución en línea con las mayores expectativas de vida. Asimismo, la institución reclama la necesidad de que aquellos países, como es el caso de España, que aún mantienen la indexación automática de los salarios a la inflación modifiquen estos mecanismos para evitar así la materialización de efectos de segunda ronda.

Además, el FMI pone a España como el mejor ejemplo de un país que va en la dirección correcta en cuanto a las reformas económicas y que la situación de su sector bancario es "sólida". "La situación de la banca española es bastante sólida, algo que han reconocido los mercados".

"Europa anda bien"

Por otro lado, el FMI se muestra optimista respecto a las perspectivas económicas del conjunto de Europa por las exportaciones de algunos países que conforman su núcleo. "Lo que inspiran las expectativas más que nada es una confianza sosegada. En general, Europa (tanto occidental como oriental) anda bien, y nuestras proyecciones para los próximos meses de hecho son bastante positivas", dijo el director del departamento de Europa del FMI, Antonio Borges, en Fráncfort.

El FMI prevé que Europa crezca un 2,4% en 2011 y un 2,6% en 2012

El FMI señala que "uno de los elementos más sorprendentes de las perspectivas es el notable desempeño de las exportaciones de algunos de los países que conforman el núcleo de Europa".

Borges instó a los países periféricos europeos a tomar medidas para restablecer la confianza a través de reformas estructurales, la consolidación fiscal y el fortalecimiento del sistema financiero. "Las economías emergentes de Europa hasta el momento han podido resistir los efectos de contagio de la periferia de la zona del euro, pero tendrán que seguir reduciendo la vulnerabilidad fiscal y financiera, y reorientar el crecimiento hacia el sector de los bienes transables", señaló Borges.

El crecimiento de Europa en su conjunto alcanzará el 2,4 % y el 2,6 % en 2011 y 2012, respectivamente, tras registrar el 2,4 % el año pasado, según el FMI.

El FMI observa un "aumento de los precios de las materias primas hasta niveles cercanos a los registrados antes de la crisis de 2008-09" por el crecimiento, las políticas monetarias acomodaticias de los principales bancos centrales, que reactivaron los flujos de capital hacia las economías emergentes, los impactos adversos sobre la oferta, así como la preocupación por la inestabilidad política en Oriente Medio y el norte de África.

Grecia no necesita reestructurar su deuda

Borges también ha explicado que Grecia tiene ahora un programa de ayuda del FMI y que no es necesario que reestructure su deuda. "En este momento creemos que Grecia va en la buena dirección para lograr la sostenibilidad y consideramos que no es necesario reestructurar la deuda", según explicó Borges.

"Grecia va en la buena dirección, no es necesario reestructurar"

"Mientras haya un programa es porque pensamos que es sostenible y no es necesario reestructurar", dijo Borges. Al mismo tiempo, advirtió de que el organismo puede variar su posición en función de cómo progrese el programa.

Borges añadió que el FMI revisa el programa de ayuda cada tres meses y que la última revisión se produjo en febrero y entonces estuvieron "seguros" de que "mucho estaba en marcha" y había mejoras.

Lo que ocurre ahora es otra investigación que arrojará conclusiones en junio, comentó. Borges enfatizó que "es muy importante entender que se trata de programas a largo plazo, el programa griego es muy ambicioso, la corrección que requiere y el ajuste que implica es bastante sustancial".

El director del departamento de Europa del FMI dijo que el futuro del programa de ayuda depende del Gobierno griego y que si Grecia necesita más tiempo u otro programa de ayuda es algo que debe decidir el país, ya que el FMI estará disponible siempre que se produzcan las condiciones adecuadas.

Bruselas también sostiene que la reestructuración de la deuda puede tener consecuencias "devastadoras" para Grecia y provocar una contracción "sin precedentes" de la economía, bancarrotas bancarias y una "masiva restricción del crédito".