Miércoles, 11 de Mayo de 2011

"Los títeres necesitan un circuito estable en España"

Julio Méndez presenta el Festival Titirimundi que regresa al CDN tras 17 años de ausencia

PAULA CORROTO ·11/05/2011 - 18:09h

'La escuela de los ventrílocuos', de la compañía Point Zero.

El Festival Titirimundi regresa mañana al Centro Dramático Nacional después de 17 años de ausencia del teatro público. Y lo hace para celebrar su 25 aniversario con "una selección exquisita" de doce espectáculos, entre los que hay propuestas tradicionales, como los títeres de guante de Rod Burnett o la vanguardia de compañías como la francesa Bakélite y su teatro de objetos. Los espectáculos se podrán ver en el Teatro Valle- Inclán (Madrid), su vestíbulo y en la plaza de Lavapiés, adyacente al teatro.

"Traemos lo mejor que se ha podido ver en Segovia, la sede habitual del festival, y algunas de las obras más innovadoras que hay en Europa y que no habían llegado hasta ahora a España", ha señalado esta mañana su director, Julio Méndez, en un encuentro con la prensa.

La vuelta de los títeres al CDN viene precedida de la amistad entre Méndez y Gerardo Vera, director del teatro público. Como ha explicado el director Titirimundi, ambos se conocen desde la época del teatro independiente en los años setenta. Vera era uno de los actores de la compañía Tábano y Méndez acababa de montar el grupo de títeres Libélula. "Ambos hicimos trabajos conjuntos, aunque era algo excepcional porque los títeres siempre han estado algo relegados", ha indicado Méndez.

 

Los prejuicios de los títeres

A pesar de esta presencia en el CDN, "un reconocimiento muy significativo con el cual no habría soñado hace 25 años", según Méndez, el teatro de marionetas aún adolece de ciertos prejuicios. Uno de ellos tiene que ver con el trabajo que se hace en España. De hecho, en esta selección del festival no hay ninguna compañía española. "Intenté traer a dos, pero ya tenían compromisos", ha aclarado el director, para quien el problema hoy en día no tiene que ver con la calidad de las compañías, sino con la falta de un circuito estable para este tipo de teatro: "Hay compañías muy buenas, como la de Jordi Bertrán, que tienen que trabajar fuera porque aquí no tienen sitio a donde ir. Es necesario un circuito y que los teatros se abran más generosamente a los títeres, como ha hecho el CDN".

 

En este sentido, los mayores recelos se centran en que aún se le considera un teatro sólo para niños. "Los circuitos infantiles nos permiten sobrevivir, pero hay muchas propuestas para adultos", ha manifestado Méndez. De hecho, en este festival se presentarán espectáculos como La flauta mágica, del alemán Thalias Kompagnons, un solo cantante que escenifica todas las voces de esta ópera de Mozart, o La escuela de los ventrílocuos, de la compañía belga Point Zero, una obra basada en un texto de Alejandro Jodorowsky.

"La síntesis del teatro de actores"

 

"Darío Fo dice que siempre se resguarda en el teatro de títeres cuando sufre alguna crisis de creatividad. En realidad, los títeres son la síntesis del teatro de actores y, son quizá, la parte más poética del teatro", ha resumido Méndez.

 

Para comprobarlo, además de estas doce propuestas que se representarán en el Valle-Inclán, en Segovia hay previstas para los próximos cinco días 200 representaciones de 40 compañías. Y todo con un presupuesto de 247.000 euros, la cuarta parte de los grandes festivales teatrales de verano.