Miércoles, 11 de Mayo de 2011

El presidente del TC defiende la independencia del tribunal

Pascual Sala asegura que los magistrados no tienen "dependencias partidistas"

Á. VÁZQUEZ ·11/05/2011 - 01:00h

Los que pensaban que las críticas contra el Tribunal Constitucional (TC) se mesurarían cuando resolviera los recursos presentados contra el Estatut de Catalunya ya han podido comprobar que no será así. La sentencia que autoriza a Bildu a concurrir a las próximas elecciones ha vuelto a desatar una marea de descalificativos contra los magistrados que integran el pleno del Alto Tribunal y, en concreto, con los seis que apoyaron la resolución.

Desde el PP las críticas se iniciaron el jueves pasado nada más conocerse el fallo la sentencia no se notificó hasta este lunes, acompañada de cinco votos. El vicesecretario de Comunicación de este partido, Esteban González Pons, afirmó que "con escolta y buen sueldo es muy fácil decir que Batasuna se presente y quedar de demócrata mundial". La presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Agurre, señaló que: "Si ETA vuelve a estar en las instituciones, es porque así lo han querido los socialistas". Y en la misma línea se manifestó el eurodiputado Jaime Mayor Oreja.

Sin conocer los argumentos jurídicos de la sentencia, todos ellos acusaban a los magistrados del Constitucional de haber dejado a ETA estar en las elecciones y de connivencia con el Gobierno del PSOE.

Es decir, un ataque frontal a la independencia judicial. Algo que el presidente del Constitucional, Pascual Sala, no ha podido dejar pasar. Ayer, desde Barcelona, en la Universidad Pompeu Fabra, salió en defensa de "algo sacrosanto para cualquier magistrado, para uno de la jurisdicción ordinaria y para uno de la constitucional": la independencia judicial.

"Es algo que pone la carne de gallina a un magistrado. Que se le cuestione su independencia simplemente por frases generales. Es atentar, ir en contra de lo más sagrado que tiene la función jurisdiccional, sea ordinaria o constitucional", aseguró Sala, según Europa Press.

Durante su conferencia admitió que "ideología pueden tener todos los magistrados; faltaría más", pues "de lo contrario, serían monstruos", pero ella no afecta a su independencia, porque no están sometidos a "dependencias partidistas". A su juicio, atribuir a los jueces que sus decisiones obedecen a consignas de cualquier partido es un ataque a su honradez, porque es prácticamente sinónimo de prevaricar.

El grito de Sala a favor de la contención en la crítica se suma al que en el mismo sentido pronunció el domingo en Público, la portavoz del Consejo General del Poder Judicial, Gabriela Bravo.

El portavoz de Justicia del PP, Federico Trillo, aseguró que su partido pedirá al Gobierno explicaciones sobre "declaraciones que generan tantas sospechas" por lo dicho por el PNV sobre Bildu.