Miércoles, 11 de Mayo de 2011

La CEOE se lamenta de no poder gobernar

"Haríamos cosas políticamente incorrectas", dice su presidente

A. M. VÉLEZ / A. REQUENA ·11/05/2011 - 01:00h

El presidente de la CEOE, Juan Rosell, abandonó ayer su habitual tono comedido para abogar por emprender reformas que, a su juicio, permitirían sacar a la economía española del "marasmo" en que se encuentra: "Si nos dejaran gobernar, probablemente haríamos cosas políticamente incorrectas", dijo Rosell que, no obstante, no especificó qué medidas son esas. El patrón de patronos sí puso el ejemplo de la reforma de la negociación colectiva, que actualmente discuten los agentes sociales: "Hemos puesto sobre la mesa lo que hemos podido, no lo que hemos querido", dijo Rosell, que insistió varias veces en que la CEOE intenta "influir" y plantea sus propuestas "en función de las mayorías parlamentarias" y de lo que los partidos "están dispuestos a hacer".

El jefe de la patronal compareció junto a su "buen amigo" Claudio Boada, presidente del Círculo de Empresarios, con el que hace un mes mantuvo un choque dialéctico (este cuestionó la legitimidad de la CEOE y los sindicatos para pactar la reforma de los convenios y Rosell le acusó de criticar "sin saber"), aunque ayer ambos se empeñaron en negar "encontronazo" alguno.

El motivo de la convocatoria era la presentación de un informe conjunto que pide incentivos al sector industrial para que aumente su peso en la economía y se refuerce la competitividad de las empresas españolas. Pero la reforma de la negociación colectiva copó buena parte de sus intervenciones. Rosell dijo que es "anticuado" ligar IPC y salarios y reiteró que estos deben vincularse "absolutamente" a la productividad. La composición del IPC, aseguró, debe reformarse y "tecnificarse", ya que está muy influido por la energía y el transporte. "La realidad debe imponerse a la legalidad", apostilló, tras recordar que muchos convenios datan de hace tres y cuatro años, cuando no había crisis. Un argumento que choca con las tesis de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que considera, en un informe publicado ayer, que la pérdida de competitividad de España no se debe al incremento de los salarios, sino al repunte de la inflación.

Preguntado por si decisiones como la de Telefónica, que ha anunciado 6.000 despidos en España tras lograr beneficios récord, deslegitiman el discurso de contención salarial de las empresas, Rosell se escabulló: dijo que la mayor empresa española lo ha hecho "lo mejor posible" y ha respetado "la legislación vigente". El presidente de la CEOE se mostró "razonablemente optimista" respecto a un próximo acuerdo en la negociación de los convenios, que, según dijo ayer el ministro de Trabajo, Valeriano Gómez, está "a punto de llegar a buen puerto".