Martes, 10 de Mayo de 2011

Cristiano sigue su Liga

La ambición del portugués por imponerse a Messi como máximo goleador y asaltar el récord de Zarra y Hugo Sánchez arrastra al Madrid a una victoria que impide el alirón del Barça y hunde a un Getafe resignado

ENRIQUE MARÍN ·10/05/2011 - 23:50h

 

En su Liga particular con Messi por ganar el Pichichi y la Bota de Oro, Cristiano no estaba para hacer concesiones al Getafe. Así, el portugués marcó otro ‘hat-trick', que le sitúa con 36 goles, por 31 de Messi y a dos del récord de la Liga que ostentan Zarra y Hugo Sánchez, y arrastró al Madrid a una victoria demasiado cómoda. El tercer gol, obra de Benzema nada más saltar al campo y otro de penalti de Cristiano, remataron a un Getafe que salió y se fue del Bernabéu resignado.

Más allá de las ambiciones personales de Cristiano, en teoría el Madrid anoche sólo se jugaba el honor, algo que Mourinho se ha encargado de poner bajo sospecha con tanta bronca y que avivó al prescindir de Casillas para dar minutos a Adán. Sin embargo, la ausencia del capitán fue su única concesión, pues el resto del once estuvo formado por titulares sobradamente preparados para cumplir con su obligación. Una victoria del Madrid evitaba que el Barça se acostara como campeón, aunque al mismo tiempo dejaba al Getafe, una sucursal blanca, flirteando con el descenso.

Asistido por el mejor Özil, CR7 firmó
otro ‘hat-trick’
y ya suma 36 goles 

Dice Míchel que la filosofía del Getafe es tener el balón. Otro cantar es lo que su equipo es capaz de hacer con él. La necesidad acucia tanto a los azulones, que se les notaba agarrotados, pero la placidez con la que jugó el Madrid y lo mucho que se están jugando invitaba a esforzarse bastante más. Es como si los de Míchel dieran el partido por perdido y pensaran sólo en ganar a Osasuna. Arriesgado.

Si el Madrid jugara más a divertirse, divertiría más a su afición. El mejor ejemplo es Özil, un virtuoso que encandila al Bernabéu cuando se gusta con el balón. Es verdad que los blancos anoche jugaban con balas de fogueo, pero hasta que no se prueba con las de verdad, nunca se sabe lo que puede pasar.

El Barça fue matemáticamente campeón hasta que en el minuto 24 Cristiano se colgó del techo para cabecear un pase de seda de Özil. Si el gesto técnico, un toque con el exterior de su pie izquierdo, fue exquisito, la precisión con la que el alemán colocó el balón fue digna de un cirujano. Özil repetiría asistencia en el segundo de Cristiano.

El Barça fue virtual campeón durante 24 minutos y Benzema también marcó

Colunga, por dos veces en la misma jugada, tuvo la única ocasión del Getafe en todo el partido. Precisamente un encontronazo entre Colunga y Adán dejó al portero tocado, tanto que al final tuvo que ser sustituido por Mejías.

En un comienzo de semana en el que el protagonismo lo acaparó el turco Sahin, nuevo mirlo blanco, y el silencio de Mourinho ayudó a devolver poco a poco la normalidad a un club en el que había demasiado ruido, el Madrid se tomó el partido con la tranquilidad y la seriedad suficientes para obligar al Barça a sumar un punto más si quiere ser campeón. El Madrid nunca se rinde. Y con un premio de por medio, Cristiano, menos. Es voraz.

Ficha del partido

4 - Real Madrid: Adán (Mejías, m. 84); Arbeloa, Pepe, Carvalho, Marcelo; Xabi Alonso, Lass; Di María, Özil (Adebayor, m. 76), Cristiano; e Higuaín (Benzema, m. 76).

0 - Getafe: Ustari; Torres, Cata, Mario, Mané; Casquero (Mosquera, m. 64), Boateng; Arizmendi, Parejo (Borja, m. 71), Sardinero (Miku, m. 46); y Colunga.

Goles: 1-0. M. 24. Cristiano, de cabeza, a pase de Özil. 2-0. M. 58. Cristiano, asistido por Özil dentro del área. 3-0. M. 77. Benzema, a pase de Xabi Alonso, bate a Ustari nada más saltar al campo. 4-0. M. 90+2. Cristiano, de penalti.

Árbitro: Ramírez. Amarilla a Carvalho, Mané, Boateng y Lass.

Bernabéu: 55.386 espectadores.