Miércoles, 11 de Mayo de 2011

Zapatero ve el copago "en la cara y en la cabeza" del PP

El PSOE calienta la campaña para intentar sacar a sus votantes indecisos del letargo

GONZALO LÓPEZ ALBA ·11/05/2011 - 01:00h

Rodríguez Zapatero, ayer, en el mitin que dio en Santander. inma mesa

Al cumplirse el primer tercio de la campaña, el electorado socialista sigue manifestándose "frío", aunque desde la dirección del PSOE se sostiene que algo se mueve y que ese movimiento es favorable para sus intereses. Para reforzar y acelerar esta tendencia, el Comité Electoral que dirige José Blanco ha concluido que es necesario "calentar" la campaña, ya que una buena parte de sus votantes se declaran ajenos a la trascendencia de las elecciones del día 22. De ahí que uno de los mensajes más reiterados, al que José Luis Rodríguez Zapatero dio ayer una nueva vuelta de tuerca, sea la advertencia de que cada gobierno que conquiste el PP será una pica para el desmantelamiento del Estado del bienestar, puesto que la mayoría de las políticas asociadas a este concepto son de competencia autonómica.

El objetivo es remover la "conciencia de izquierdas" de los ciudadanos que se declaran votantes del PSOE y están indecisos entre acudir a las urnas o quedarse aletargados en casa. Son en su mayoría "gente cabreada" con el giro económico de Zapatero para afrontar la crisis. Esta es la seña de identidad que los aglutina, pero la dificultad añadida para el PSOE es que su mapa geográfico es muy desigual.

Aunque desde la dirección socialista se dijo el lunes que ya se ha logrado reducir el porcentaje de indecisos desde el 30% hasta el 14%, otras fuentes aseguran que la media está en torno al 20% y con picos muy fuertes. Así, por ejemplo, alcanza el 40% en Canarias, mientras que en Castilla-La Mancha se ha logrado uno de los recortes más significativos.

El ejemplo manchego

En la comunidad autónoma que se ha convertido en el epicentro de la batalla del 22-M, fuentes socialistas aseguran que la distancia con el PP se ha recortado ya desde 14 hasta nueve puntos en Guadalajara. El dato puede parecer irrelevante, pero no lo es en absoluto. Nueve puntos es la diferencia máxima que, según los expertos socialistas, permite el empate a escaños en esta circunscripción, la que puede inclinar la balanza hacia el PP. Si se empata allí -José Bono sólo consiguió ganar en una ocasión en esta provincia-, el PSOE da por seguro que José María Barreda revalidaría la mayoría gracias al escaño impar que se elige en Ciudad Real, feudo socialista.

El Comité Electoral ha concluido que el próximo fin de semana, que coincidirá con el ecuador de la campaña, será "decisivo" para decantar el resultado final, que se juega en un pañuelo en los territorios claves para el PSOE como Castilla-La Mancha, Asturias, Aragón y hasta Extremadura.

Zapatero será el protagonista de los actos centrales del PSOE para dar este empujón Mallorca (viernes), Valencia (sábado) y Zaragoza (domingo). Pero el presidente del Gobierno no va a esperar hasta entonces para aplicar el guión de campaña.

Ayer volvió al ring en Cantabria, donde los socialistas participan del Gobierno de coalición que encabeza el regionalista Miguel Ángel Revilla, y el pronóstico es que no habrá cambio de colores, a pesar de "los cantos de sirena" para una alianza entre el PRC y el PP, de los que habló la candidata del PSOE, Dolores Gorostiaga. Y aquí habló con una contundencia y una energía inusitadas en él, empuje que le llevó en varias ocasiones a aporrear el atril.

"Lo que nos jugamos el 22"

"Miente como un bellaco el que diga que hemos hecho recortes y que el Estado del bienestar ha retrocedido, cuando hemos avanzado en todas las políticas sociales", proclamó Zapatero. Y explicó el por qué de sus palabras: "Pongo énfasis en esto porque es lo que nos jugamos el día 22. Esto no es una broma. La derecha no cree en el Estado del bienestar".

El presidente afirmó que los dirigentes y candidatos del PP "tienen cara de copago" de los servicios públicos, pero además es una idea "que tienen en la cabeza". Para avalar esta afirmación, recordó que Mariano Rajoy puso como modelo a seguir el del británico David Cameron y subrayó que el primer ministro británico ha encarecido notablemente las tasas universitarias. Y añadió otra prueba de cargo: "Dicen que es insostenible el Estado de las autonomías, y más del 70% de su gasto es en educación, en sanidad y en ayuda a la dependencia".

Irritado porque desde el PP se haya vuelto a alentar la comparación de España con Grecia, Irlanda o Portugal, acusó también al PP de "intentar un día y otro minar y socavar la credibilidad económica de España", actitud frente a la que pidió mantener "plena confianza en el futuro económico" de nuestro país.

Tras reconocer que estas elecciones "son difíciles" para el PSOE, subrayó que el resultado "depende de nosotros y de esta campaña". Para los que prefieren ver la botellamedia llena, la cara positiva es el pronóstico de que, en el peor de los casos, los electores "nos van a castigar ahora", de modo que la contienda quedaría más abierta de lo que espera la derecha para las generales de 2012.

Peleando con la derecha y con el Racing

El mitin coincidió con la disputa del partido de la Liga de fútbol entre el Racing de Santander y el Atlético de Madrid. Para mayor competencia, el Palacio de Exposiciones donde se celebró está separado sólo por una calle del estadio de El Sardinero.

A pesar de esta coincidencia, el PSOE volvió a reventar el aforo del local elegido para su acto central, con algo más de 2.000 personas que obligaron a abrir las puertas para ensanchar la capacidad del recinto y también para aliviar la temperatura.

"El Racing os espera hoy, pero mañana a trabajar, a trabajar para ganar y por la gente que lo necesita", dijo Zapatero como colofón de su intervención, tras advertir al comienzo que desde el estrado podía ver, a través de la puerta abierta al fondo, "el autobús del Racing".

El mitin tuvo otro protagonista deportivo: el golfista Severiano Ballesteros, recientemente fallecido y en cuyo recuerdo ayer aún seguían a media asta todas las banderas de la ciudad.

"Él fue quizá el primer gran deportista de este tiempo en el que nuestro deporte está demostrando de lo que es capaz este país", dijo Zapatero, que tiene adscrito el Deporte a la Presidencia del Gobierno. 

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