Miércoles, 11 de Mayo de 2011

Francia devuelve la polémica cabeza tatuada maorí

El Museo de Rouen entrega a Nueva Zelanda los restos de uno de sus guerreros

ÁNDRES PÉREZ ·11/05/2011 - 01:00h

El museo de Historia Natural de Rouen (Francia) ha realizado un gesto solemne muy esperado por los maoríes de Nueva Zelanda: les ha devuelto la cabeza momificada y tatuada de uno de sus guerreros, que figuraba en sus colecciones desde finales del siglo XIX y había sido expuesta al público durante años. Para la comunidad maorí, que quiere dar sepultura a ese tipo de restos humanos, Francia empieza a hacer justicia.

La ceremonia tuvo lugar a primera hora de la mañana del lunes, cuando el director del museo, Sébastien Minchin, entregó la cabeza debidamente envuelta y protegida de las miradas a varios representantes del pueblo maorí. Para los responsables del Museo Maorí de Te Papa, recuperar las alrededor de 500 cabezas tatuadas y momificadas maoríes que fueron esparcidas por todo el mundo en el siglo XIX, cuando se pusieron de moda, es un acto destinado a restablecer el honor de ese pueblo.

En las colecciones de museos franceses todavía quedan otras 15 cabezas maoríes, que deberían ser devueltas a principios de 2012. Esas devoluciones han sido posibles gracias a la votación, hace algo más de un año, de una ley que permite romper el tabú de las colecciones patrimoniales de los museos franceses, consideradas "inalienables".

Los ejércitos imperiales, tanto el británico como el francés, estaban interesados por las llamadas "armas esotéricas" de los rebeldes indígenas. Pero pronto los coleccionistas privados comenzaron a comprar caras las cabezas para colocarlas en sus "gabinetes de curiosidades". De esta manera nació un auténtico comercio de cabezas tatuadas, hasta el punto de que las tribus maoríes, bajo dominación británica, abandonaron la función ritual guerrera, muy excepcional, y empezaron a capturar masivamente esclavos sólo para cortarles la cabeza, momificarla y venderla a comerciantes occidentales.