Martes, 10 de Mayo de 2011

Alemania también apoya la reforma del Tratado Schengen

El ministro de Interior ve con buenos ojos la propuesta italofrancesa pararestringir la circulación en las fronteras internas de la UE

PÚBLICO.ES ·10/05/2011 - 13:01h

El Parlamento Europeo expone este martes en Estrasburgo ante el presidente de la Comisión, Jose Manuel Durao Barroso, la propuesta de Roma y París para reformar el Tratado Schengen en situaciones excepcionales marcadas por el aumento de los flujos migratorios.

La propuesta fue lanzada a finales de abril por el primer ministro italiano, Silvio Berlusconi,  y el presidente francés, Nicolas Sarkozy, tras una reunión en la capital de Italia, en la que firmaron una carta conjunta solicitando más medidas a la UE para blindar las fronteras internas.

Esta mañana el guante lo ha recogido Alemania. El ministro de Interior, Hans Peter Friedich, en una entrevista al diario francés Le Figaro, alabó las peticiones francesas ya que "dan más flexibilidad al Tratado de Schengen, que tiene una laguna: no prevé qué se debe hacer cuando un país no cumple con su obligación de proteger las fronteras exteriores".

Acusaciones a Italia

Las palabras de Friedich eran una acusación directa a Italia, donde de enero a abril llegaron 25.000 tunecinos a los que el Gobierno de Berlusconi decidió conceder un permiso de residencia temporal para que se pudieran reunir con sus familias en otros países europeos.

"Sólo el año pasado Alemania aceptó más de 40.000 peticiones de asilo".Aquella decisión abrió una gran brecha en las relaciones con París, que se cerraron con la firma de la carta. Pero también con Berlín, que cree que Italia ha sido sumamente irresponsable en el tratamiento de la crisis humanitaria originada por las revueltas en el Norte de África.

Friedich dijo que la libre circulación de personas no se debe tocar "pero se debe adaptar a determinadas circunstancias excepcionales". Situaciones como la vivida por Italia, que según el ministro alemán, "no tienen ningún motivo para quejarse porque hayan llegado 25.000 inmigrantes  a sus costas. La mayor parte de ellos se fueron a otros países, sobre todo a Francia y Bélgica. Un gran país como Italia puede acoger sin mucha dificultad a los 10.000 o 12.000 refugiados que han decidido quedarse en su territorio. La solidaridad implica tabién que cumplamos las promesas y las obligaciones. Sólo el año pasado Alemania aceptó más de 40.000 peticiones de asilo".

Reticencias del Parlamento

Pese a todo esto, la mayoría de grupos de la Eurocámara va a presionar a Barroso, para que no acepte la propuesta de reforma que no cuenta con el visto bueno de la comisión de Justicia, Libertad y Libertades Civiles del Parlamento Europeo (PE). Según Juan Fernando López Aguilar, líder de la delegación socialista española en la UE, Francia e Italia "han utilizado como pretexto" la llegada de los tunecinos "para ir en la dirección contraria de donde debería ir Europa y aplicar la cláusula de solidaridad".

El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, ha negado sin embargo que el Ejecutivo haya cedido ante "las presiones xenófobas y populistas" de Italia y Francia.

Barroso ha defendido ante los eurodiputados críticos la iniciativa de la CE de permitir la reintroducción temporal de las fronteras interiores en el Espacio Schengen, propuesta impulsada por los líderes italiano y francés Nicolas Sarkozy y Silvio Berlusconi.

"Nuestra propuesta no pretende erosionar la libre circulación sino fortalecerla", ha apuntado el presidente de la CE, que se ha defendido de las críticas de obediencia ciega a París y Roma. "Sé que está de moda ondear la bandera de los extremismos, pero no caeremos ante esas presiones", ha añadido.

Según Barroso, con la reforma propuesta por la CE se garantizará mejor la libre circulación, previa clarificación de las normas de la confianza de Schengen. "Tenemos que dar confianza a los ciudadanos de que corregiremos los fallos del sistema actual", ha afirmado.

Los ministros comunitarios de Interior discutirán la propuesta junto a la comisaria del ramo, Cecilia Malmstrom, el 12 de mayo en Bruselas, en el que será el primer debate sobre el asunto antes de que tomen una decisión final sobre el mismo los jefes de Estado y Gobierno en la cumbre europea de junio.